sábado, 12 de julio de 2008

Dia 19: Phuket

Nos levantamos a primera hora con ganas de soltarle unas cuantas cositas al manager del hotel. Primero, nos colocan en una habitación que si, muy grande, que muy bonita, pero que da a unas obras de un hotel que están construyendo y a las 8 ya nos hacen levantarnos.
Bajamos las escaleras y hala los 200 metros de bungalows y resorts hasta que llegamos a la zona de recepción y la de desayunos. La verdad es que las vistas son geniales, está un poco levantado y aunque pegado a la carretera que separa a los hoteles de la playa se ve el mar y las palmeras. El desayuno como la mayoría aqui en Tailandia, comida thai , frutas, algún pastel y en este caso un cocinero en la zona de comedor entre fogones preparando las tortillas (omelettes que aquí son muy finos) al gusto. Escoges los ingredientes y el cocinero con su cocina de juguete te prepara la tortilla para que te la comas calentita. Además hay tres o cuatro camareras reponiendo de forma contínua y recogiendo los platos que ensucias al momento. Todo bien, aunque la fruta no es la mejor que he comido por aquí.
Espectacular era el tattoo tribal que tenía una de las camareras de unos 30 años, vestida con traje tradicional tailandés y que le cubría la espalda de arriba a abajo. Además , para no desentonar uon la mayoría de las tailandesas que trabajan de cara al público era bastante guapa.
Acabamos de desayunar y nos ponemos a hablar con el recepcionista jefe, a quejarnos de la situación... de que tenemos una habitación deluxe con internet y que ese internet (que sería a través de un router que no estaba en nuestra habitación) sería de pago y bien caro, en total un 60% del precio de la habitación, menudo robo. Después de estar hablando un buen rato nos dijo que nada, que su jefe no estaba (y eso que iba a estar por la mañana para poder hablar con él, pero aquí de lo dicho a lo hecho hay un buen trecho) y que si queríamos lo que podía hacer era dejarnos la habitación mucho más barata para que cogiendo internet nos saliera por el mismo precio total. Vamos, que el tío nos descontaba en la habitación pero internet nones. Como nos había molestado la publicidad engañosa (el recepcionista jefe dijo que sabía que era engañosa, pero que era su jefe quien la ponía no él, y que no decía que fuera gratis, aunque tampoco decía que fuera de pago).
Le cogimos una hora de internet a 120B y nos pusimos a buscar nuevo hotel. En 10 minutos ya teníamos varios preseleccionados gracias al blog de Jamie. Escogimos uno con internet, piscina, desayuno incluido por unos 900B. Le pedimos al recepcionista que nos diera direcciones y muy amablemente nos indicó como llegar. El pobre hombre se quedó asombrado de que fueramos a ir caminando, ya que eran 2 o 3 kilómetros, vamos , 30 minutos andando. Para él era como si fueramos locos, pero ya estamos acostumbrados a caminar lo que haga falta. Además, como no, intentó colocarnos un taxi, tuk-tuk o lo que pudiera.
Cogimos nuestros bártulos y nos pusimos a caminar, grabamos unos videos del hotel donde se van a alojar unos amigos y de la playa de Karon, bastante grande, tipo la lanzada. Después llegamos a un cruce y las direcciones eran sencillas de seguir, llegamos a otro cruce y preguntamos en una tienda a ver por donde quedaba la gasolinera que ponían en el mapa. La dependienta nos mandó hacia la derecha pero resulta que teníamos que haber ido a la izquierda... Nos dimos cuenta cuando vimos el Hilton (el hotel donde se hospedan nuestros amigos), la parte de atrás, obviamente ibamos en sentido contrario. Hablamos con otra persona de otra tienda que nos volvió a intentar colocar un taxi (probablemente un primo) y nos fuimos caminando en sentido contrario bajo un solecito de justicia. Llegamos al último cruce donde indicaba que teníamos que subir la colina para ir a CC Blooms, nuestro hotel. Nos ponemos a subir la colina y no veais que empinada es... un 70% mínimo, parecida a la calle Chile de Vigo, incluso peor. Tuvimos la buena suerte de que subía una pickup y se paró y nos dijo si querían que nos subieran. Nos dejaron frente a nuestro hotel y procedimos al check-in.
El problema es que había desincronización entre los stocks de habitaciones y resultó que no teníamos habitación. Después de que Skip, el dueño del hotel, un americano de North Carolina que lleva 4 años en Phuket, nos diera toda la información relativa al hotel como la hora del servicio de desayunos, información de su servicio de taxi gratuito (normal estando el hotel en semejante colina) y otros detalles como la colección de dvds, el billar, los ordenadores , etc... llegó el encargado de la gestión del hotel (un chino de  Hong Kong que hablaba 5 idiomas) y nos dijo que por esa noche nos alojaban en un hotel justo enfrente , totalmente nuevo, pero que no tenía piscina o desayuno pero que claro está podíamos emplear sus servicios.
No nos molestó porque el otro hotel también tenía internet, de hecho aún más rapido y además la habitación era totalmente nueva, con vistas al mar y a las islas.
Preguntamos por el alquiler de unas motocicletas en el hotel CC Blooms , nos decían que 200B y luego en el nuevo hotel preguntamos por casualidad y nos dijeron que 150B por el mismo tipo de motos, así que las cogimos aquí.
Las motos son unas Honda de 125 semiautomáticas. Tienen 4 marchas y no se accionan con embragüe, sino de forma directa. Tampoco se pone primera hacia abajo. Se suben y bajan las marchas de manera normal y la moto es briosa, la 1ª y 2ª tienen bastante fuerza y las 3ª y 4ª apenas se tocan. Como no sabíamos que hacer se nos dio por dar un buen paseo en moto. El día anterior fue impresionante la carretera que unía Patong con Phuket así que nos dirigimos a Phuket, por el camino siendo las 5 de la tarde nos encontramos con el tráfico de la gente que volvía a Phuket y era impresionante, parecía que estabas en un gran premio de 125cc. En los semáforos se juntaban 50 motos que luego salían en pelotón y a cada cual más aguerrido (o alocado). Era como un enjambre donde los pilotos te pasaban por ambos lados, además en el camino hay una sucesión de cuatro sacacorchos como los de Laguna Seca que son un placer conducir por ellos. Al llegar a Phuket nos dio la bienvenida un arco del triunfo con la cara del Rey de Tailandia. También veíamos un Tesco-Lotus. Lotus resultaba ser un centro comercial dentro del cual había un Tesco (cadena de supermercados del Reino Unido) y entramos a hacer unas compras.Luego nos volvimos por otra carretera distinta a nuestro hotel.
Por cierto, como sabéis nos encanta visitar supermercados, en este Tesco tenían una sección de paquetes donde vendían grandes cantidades de determinados productos en unidades para su uso en la hostelería a precios ridículos. Luego esos mismos productos en unidades sueltas pueden llegar a estar al mismo precio que en España (como se abusa de los turistas).
Nos llevamos una variedad de tés frios y de bollería que devoraríamos muy a gusto más adelante.  Por cierto, Van der Saar está por aquí con la familia, y como no tengo una foto del Tesco os dejo puesta una de él con su familia en bici.
Esa noche dormimos con el AC puesto del calor que hacía, a Bruno le sienta mal tanto AC...

viernes, 11 de julio de 2008

Dia 18 : Bangkok destino Phuket

Nos hemos levantado temprano para ir a buscar la cámara que reemplazará a la que hemos extraviado. Después de desayunar hemos codigo el taxi para irnos al Pantip Plaza. Esta vez el taxista nos ha dejado del otro lado con lo cual te sale aún más barato si ya es ridículo el precio.
Hemos dado un paseo por las distintas tiendas del Pantip intentando localizar el mejor precio con garantía internacional. Después de pasear por varios comercios se ha reducido a tres, que son los que tienen importación legal de la TZ-15. En una de las tiendas hemos conseguido una rebaja de 1000B con respecto al precio de partida, si además tenemos en cuenta que nos devuelven el 7% una vez crucemos aduanas nos ha salido bastante bien, mejor que el mejor precio de Pixmania con mucha diferencia. También nos hemos comprado una batería adicional y una tarjeta de 8GB para poder grabar videos. Como la tarjeta y la batería no la tenían al precio que queríamos se han ido ellos a comprarla a otro lado.
Una vez con nuestra cámara , su bolsa, sus 2GB y el trípode que intenté venderle a la de la tienda , pero que no coló nos fuimos de nuevo al hotel a recoger nuestros bártulos y aprovechamos para comer en el hotel. Negociamos con el taxista enfrente del hotel un precio y lo pusimos al mismo que nos había costado al venir del aeropuerto. Lo curioso es que sólo hemos tenido que pagar un peaje cuando a la ida habíamos pagado dos. Supongo que aquí es donde el taxista ha ahorrado los 40B que costaba y se los ha añadido al beneficio, bien hecho taxista! pero para la próxima pagalo que nos has metido por un atasco del quince.
Una vez en el aeropuerto, llegando con 2 horas de antelación , más que suficiente para un vuelo doméstico, hemos hecho el check-in (otra vez un ticket de embarque que parece un ticket de supermercado) y nos hemos dirigido al lounge a comer algo, porque somos así de guays. Nos hemos conectado a la red eléctrica y puesto a jugar con nuestra cámara nueva.
Mientras nos tomábamos un café, hemos comprobado que no salía nuestro vuelo en la pantalla, de hecho no aparecía, detalle que como veréis más adelante tiene especial relevancia. Resulta que cuando realizamos la reserva del billete no nos enviaron ningún mail de información referente al vuelo, sólo de que el cargo se había hecho a la tarjeta. Dijimos, bien... Bruno vio en la pantalla que el vuelo salía a las 9pm y se quedó extrañado porque el pensaba que era a las 7.55pm pero como no tenía confirmación dijo, pues vale, será que era a las 9pm.
Recogimos el  lío de cables que montamos en el aeropuerto y nos fuimos a la puerta de embarque que ponía nuestro cutre-ticket y sorpresa, ya no había nadie, pero además en pantalla aparecía que la puerta era la 31C no la 31... que cosa más rara... nos acercamos a la puerta 31C y nos dicen que no, que nuestro vuelo es el de la 31. Nos vamos hasta esta puerta, a escasos 5 metros de la otra y los operarios nos miran con cara de extrañados. Nos hacen el chequeo de seguridad y pasamos. Entonces viene una empleada de AirAsia y zas, en toda la boca, nos dice que el vuelo acaba de salir hace escasos 5 minutos... y nosotros con cara de tontos. Nos comenta que nos estuvo llamando (en la puerta de embarque) y le comentamos que el único vuelo de AirAsia a Phuket era a las 9pm y que éste que acababa de salir no salía por lo que pensamos que era el nuestro. Nos dicen que no, y que no nos queda otra que coger otro vuelo, que en AirAsia no te dan otro vuelo si pierdes el tuyo. Nosotros le decíamos que si tenían constancia de que estábamos allí dos horas antes como era que no nos llamaban, que la información del vuelo no salía por pantallas y que pensábamos que no salía. Ella pasando de nosotros llamó a la manager de ese vuelo y ésta, todavía más impertinente nos dijo que nos hubiéramos fijado en nuestro ticket, que pone las 7:10pm como puerta de embarque (lo llaman así) y que a esa hora teníamos que haber ido. Y claro en la terminal doméstica no hay nada así que estábamos en cafetería.
Nos fuimos hasta el mostrador de ventas de AirAsia a quejarnos de nuevo y ver si nos daban el vuelo gratis (JAJA las risas que se echaron en nuestra cara) y a preguntar por el manager , que según los empleados estaba en la ciudad cenando, que por lo tanto no podíamos hablar con él y que si queríamos salir hoy ya podíamos ir comprando el billete o nos quedábamos en tierra. Nosotros nos quejábamos de que no nos hubieran llamado siquiera por megafonía y nos dijeron que no podían que eso era cosa del aeropuerto y que no teníamos nada que hacer... Yo tenía un considerable cabreo que se convirtió en mayúsculo cuando me enteré de que le había pasado lo mismo a más de 10 personas. Los muy "gentiles" habían dejado a más de 10 personas en tierra, así, por la cara. 10 personas de las que tenían constancia que estaban en el aeropuerto porque habían hecho el check-in y a las que les había pasado lo mismo que a nosotros o aún peor que les habían indicado la puerta incorrecta (habiendo dos vuelos a Phuket de la misma compañía en un límite de tiempo tan reducido les habían mandado al que salía en pantalla). Nos vimos obligados a comprar los billetes y otra sorpresa más , a unos operadores de tours franceses que les había pasado lo mismo les habían vendido los billetes por 1000B más. Cuando nos enteramos se lo dijimos y les dijeron los de ventas de AirAsia que sería porque ellos habían pagado en metálico, pero no , los dos habíamos pagado con tarjeta. Como no tenían explicación para cobrar a unos más que a los otros se inventaron que era porque les daban unos billetes de otra calidad , cuando en realidad era exactamente el mismo  billete y sin ningún tipo de extra. Yo seguía en mis trece de poner una reclamación (me dijeron que en la web) y de hablar con el manager (me dijeron que no estaba y que si esperaba me quedaba en tierra).
Después de toda esta perorata nos fuimos a hacer check-in DE NUEVO y allí estaba el mismo chico que nos atendió la primera vez, que nos recordaba perfectamente y nos miraba con cara de extrañado. Cuando le comentamos la situación puso aún más cara de extrañado y cuando le preguntamos por el manager nos dijo que estaba ahí, en una de las sillas de check-in (una chica con su walkie) y nos dirigió a ella. Fuimos hacia ella y le comentamos la situación (de la que según ella no tenía ni idea) y nos estábamos ventilando cuando de nuevo aparecieron empleados de la compañía que nos apresuraban o nos volveríamos a perder el vuelo... Vamos , una película, porque quedaban 40 minutos para que saliera... lo que no querían es que les pusiéramos a caldo o le dieramos la barrila a la jefa.
Totalmente indignados nos dirigimos a la puerta de embarque, esta vez sí la que habíamos pisado inicialmente e hicimos el embarque al avión. Entramos y tuvimos suerte, teníamos los asientos de puerta de emergencia vacíos , así que ahi nos sentamos y yo me puse a escribir un mail de reclamación a la compañía tanto o más largo que el más largo de los posts.
Después de 1h30 de vuelo llegamos al aeropuerto de Phuket, que de noche es muy penoso, vacío, sin apenas tiendas o restaurantes, con una terminal de vuelos domésticos totalmente anticuada. Al salir, tras preguntar a recepción donde se coge el bus que sabíamos que existía, asalto de los hawkers intentando que nos montaramos en su autobus o coche, dependiendo , e intentando que no localizaramos a las vendedoras de billetes del bus. Incluso cuando llegamos junto a la vendedora ésta no nos decía que era ella porque los otros estaban ahí, pescando, y no les quería levantar las presas. Como nosotros no tenemos intención de que nos estafen más y menos aún en este día finalmente cogimos los tickets y nos enteramos de que hasta que hubiera 10 personas el bus no salía, decidimos esperar y en 30minutos ya estabamos saliendo dirección a nuestro hotel por un precio conjunto de 360B y no los 700B que pretendían los hawkers, que pesados!.

En el trayecto, nos hacen parar en una agencia de viajes a intentarnos colar tours con la excusa de que ahí le van a anotar las direcciones de los hoteles al conductor. Valiente excusa, menos mal que ya veníamos prevenidos. Bruno se bajó, le dio el nombre del hotel y la dirección a la empleada y se volvió al autobús. El resto de los viajeros tuvieron que aguantar la venta. Entre los viajeros había un chico de Suráfrica que no paraba de darse arrumacos y hacer ruiditos con su novia de Irán, empleada de Qatar Airlines. Decía que llevaban un par de meses sin verse y esta era su escapadita del amor (vamos , como si es otra cosa, ni me va ni me viene pero a él le divertía contarlo). Él era piloto de una compañía privada en Bagdag y ella era azafata, así que sonaba a historia de altos vuelos...
Tras un trayecto algo largo y pesado ya que resultamos ser los últimos en bajar y tuvimos que ver como dejaban a los otros ocupantes en varios hoteles de Patong llegamos a nuestro hotel, en Karon Beach , a primera línea de playa. Nos recibió un empleado que estaba totalmente dormido y que nos acompañó a nuestra habitación deluxe (con internet decía el folleto) para luego no tener internet ni nada y ser tan deluxe que daba a una obra...
De todas formas como estábamos muy fatigados en cero coma estábamos durmiendo.

El dato:  Por si no ha quedado lo suficientemente claro, el vuelo no aparecía en la pantalla, era como si no existiera para el aeropuerto (y para nosotros).
Postdata: Hemos enviado el mail al servicio de reclamaciones de AirAsia pero no nos han dado confirmación ni nada.
Aumentando el cabreo: L@s azafat@s del avión llevan unos contadores en la mano para ver cuanta gente tienen en el avión y cuanta les falta. Además hacen un conteo cada un@ de ello@s , en este caso, 4 y en los dos sentidos, por lo tanto un total de 8 conteos que se duplican si faltan pasajeros. ¿Me puede explicar alguien como no hacen una llamada teniendo a 10 pasajeros registrados que no se han subido?

jueves, 10 de julio de 2008

Dia 17: Bangkok, dia de infortunios

Hemos aprovechado el día de hoy, que llovía , para salir tarde del hotel. Después del desayuno (esta vez no nos hemos pasado para no parecer los gordos del lugar) hemos cogido un taxi hacia el Pantip Plaza, el centro tecnológico de Bangkok. No nos apetecía caminar y por fin hemos encontrado un taxista "honesto". Ha sido montarnos y nos han puesto el taxímetro aunque ya nos habían dicho en la recepción del hotel que sería 50B.
Al llegar al Pantip nos hemos quedado sorprendidos por los gadgets en las tiendas. Imaginad todas las cosas raras que siempre habéis querido tener, pero que cuando vais a la tienda os parecen muy caros para lo que realmente son. Además imaginaros gadgets curiosos como bolas para suspender el portátil por las esquinas y alcanzar inclinación, tiras de velcro para recoger los cables por colores y con etiquetas, cables de conversión de puertos entre distintos formatos, kvms, dispostivos bluetooth... y ahora imaginad que todo está en cestas de recoger la ropa, con distintos precios entre las tiendas para el mismo gadget!!! una locura vamos. Pues esto es el Pantip Plaza, cinco plantas repletas de tiendas de tamaños minúsculos saturadas de productos.
Se pueden ver tiendas especializadas en servidores, en hardware prehistórico, en dispostivos de vigilancia, en audio, video, fotografía , incluso música en formato digital (hablo de instrumentos midi)... La mayoría de las tiendas venden productos del mercado gris, importación paralela a la de las marcas originales que tienen un problema, que carecen de la garantía internacional así que dejan de convertirse en algo apetitoso. No es plan de gastarte una pasta gansa en algo que si se estropea no te lo va a cubrir la garantía... En los gadgets te dá igual porque son cosas muy baratas pero en cosas más grandes que cuestan más dinero , pues te lo piensas un poco más.
Después de pasarnos tres horas curioseando hicimos una lista de lo que nos vamos a comprar dentro de una semana cuando volveremos a Bangkok. Bruno ya tiene varias cosas que le gustaron muchísimo y yo también encontré cosas que me llamaron la atención , sobre todo para poner un poco de orden en el cableado de la tecnología.
Un poco cansados de tanto caminar entre electrónica entre tanta planta decidimos irnos al Platinum, un centro comercial muy cercano y que además cuenta con una planta de comida con un buffet internacional para escoger los platos. Igual que en el MBK , de hecho los dueños o los gestores de la planta de comida son los mismos.
Escogimos unos platos de comida koreana , otro de tailandesa y finalmente uno de China.
Y aquí fue donde ocurrió lo peor que nos ha pasado en lo que llevamos de viaje. Por la mañana decidimos irnos de compras , así que no hacía falta ir cargando con la mochila para llevar el portátil y tener las guías electrónicas o conexión a internet. Decidimos llevar sólo la cámara de fotos en la bolsa. Al sentarnos a comer Adrián se fue a buscar el tercer plato de comida y después de comer ya no se dio cuenta de que no llevaba la cámara. Nos fuimos a Pratunarm Market , que queda a escasos 200 metros del Platinum y que es el mercado más barato de Bangkok, donde la gente del MBK compra sus réplicas. Discurre entre edificios muy viejos , en pequeños pasillos lúgubres y en el exterior en tenderetes montados. Llevábamos unos 200 metros recorridos, un bloque completo, cuando Adrián se dio cuenta de que no llevaba la cámara, así que volvimos al Platinum, a la planta de comida y ya no estaba la bolsa con la cámara (que iba sin tarjeta de memoria porque nos la habíamos dejado). Preguntamos a los miembros de la limpieza y nada. Bajamos a recepción del centro comercial y dejamos constancia de la pérdida, la azafata hizo un par de llamadas por megafonía pero obviamente no apareció nadie... Hicimos a alguien un poco más feliz... El hecho es que dejamos los datos , los teléfonos y emails para que nos llamaran o contactaran en el caso de que apareciera (algo altamente improbable) y decidimos continuar nuestro día.
A Bruno lo que más le fastidiaba no era el hecho de perder la cámara, algo que te puede pasar , sino que no habíamos comprado la otra cámara , la Panasonic TZ-15 en HK, donde estaba muy barata y además que se nos había pasado por la cabeza. Si te pones a pensar en las cosas que te pasan en un día y que podías haber evitado. Si tuvieramos una cámara más pequeña iría en el bolsillo y no se habría perdido la otra. Si la hubiéramos comprado en HK probablemente nada habría pasado... Pero claro, no te puedes comer la cabeza con suposiciones, sólo con los hechos y la verdad es que hemos perdido nuestra cámara, que llevaba con nosotros casi 3 años, una Panasonic genial, descanse en paz.
Como ya no teníamos el cuerpo para más fiestas nos fuimos al hotel a descansar, recapacitar sobre si comprar una cámara, buscar reviews, etc... Antes, eso sí, volvimos a pasar por el Pantip para ver nuestras opciones y buscar todas las cámaras disponibles. En la mayoría de las tiendas no ofrecen la garantía internacional, así que a menos que optáramos por una cámara barata las teníamos que descartar. De tiendas con productos oficiales hay dos grandes cadenas en el Pantip, que se detectan a la legua, son las que tienen los espacios comerciales más grandes y otra más pequeña que también ofrece las garantías internacionales y que lo ponen en los carteles.
Después de comparar precios y llevarnos folletos con las ofertas nos fuimos al hotel a decidir. Como había que descargar adrenalina (la mala leshe que diría alguno) nos fuimos caminando e hicimos una parada en un 7eleven para comprar refrescos y fruslerías. Bruno se decidió por una especie de gelatina líquida de lichis y yo opté por la tradicional CocaCola, eso sí, versión thai. En el 7eleven pudimos ver los dvds oficiales, que son muchísimo más baratos que en cualquier otro lugar del mundo para intentar competir con la piratería. Aquí tanto las empresas de software como las distribuidoras de cine han decidido reducir su márgen de beneficios para competir con la piratería. Te puedes así encontrar con una película de estreno en DVD por 180B (unos 3.5€) , 3 veces más que lo que cuesta su homónima pirata. No hemos comprobado si es una versión completa o mutilada (sin extras se entiende).
Una vez en el hotel, a navegar buscando la cámara y paseando por todas las tiendas online de Thailandia, comprobando las grandes cadenas de tiendas (PowerBuy por ejemplo) y dándonos cuenta de que la cámara que más nos interesaba estaba al mismo precio en todos lados.
Pedimos un par de platos al servicio de habitaciones del hotel y nos tomamos un arroz frito con vegetales y un Thai Pad que estaban muy ricos, con mucha cantidad y a precios de risa (es decir, satisfacer las querencias culinarias aquí no es complicado) eso si, preguntando siempre antes si era spicy o no (queda demostrado que los mexicanos de picante no tienen ni idea).
Finalmente, nos fuimos a la cama.


La putada: Parece que la tenemos tomada con las cámaras. No es la primera vez que nos pasa algo semejante con ellas , o nos la roban o dejan de funcionar... ¿qué tendrán?

miércoles, 9 de julio de 2008

Dia 15 : Bangkok

8 de la mañana , me acabo de levantar, salto de la cama y digo, quiero aireeee, quiero aireee,... Encendemos el aire acondicionado, que por la noche refrescaba y no era necesario, recogemos los cupones para nuestro desayuno y bajamos al comedor.

Menuda sorpresa, está a tope, tienes variedad donde escoger: frutas tropicales peladas y cortadas, tés, cafés, donuts, muffins, vamos el continental europeo y además platos de comida tailandesa (que si tallarines, que si arroz, que si ensaladas raras, que si la sopa de arroz con cerdo). Menudo atracón que nos hemos metido. Despues a reposarlo un poco mientras planificamos el dia.

Hemos salido del hotel, bajo el nudo de la autopista hacia la parada del sky train. Por el camino, numerosos puestos de comida, gente en sus quehaceres diarios y tráfico, sobre todo mucho tráfico. Lo mejor, la moto, como se culebrea por Bangkok.


Tomamos el skytrain, una especie de metro elevado atraviesa la ciudad de punta a punta sin muchas ramificaciones. Con el ticket de un dia nos hemos dirigido al extremo de las lineas, en el area del rio donde se aglutinan los grandes hoteles como el Oriental, el Península y el Shangri-la. Todos ellos tienen barcos para desplazar a sus clientes por el rio. Nosotros nos hemos montado en un ferry express dirección a la zona donde se concentran los tres templos más importantes de la ciudad. En primer lugar, te tienes que desplazar en barca entre los márgenes dependiendo de lo que quieras visitar. El primer templo, en tiempos residencia de reyes tiene de especial que es muy alto y puedes ver la ciudad desde él. Las escaleras tienen tanta inclinación que acojonan.

Saliendo nos hemos dirigido al templo de enfrente donde habia numerosas excursiones de colegios tailandeses (lo sabemos porque preguntamos eh). Los monjes hacen de guias aunque no se si cobran por ello. La verdad es que en lo poco que hemos visto los monjes no suelen pagar por el transporte por ejemplo.

En este templo destaca la figura del buda tumbado, situado dentro de un edificio donde tienes que descalzarte para entrar. Es enorme y está rodeado de incrustaciones y murales. Puedes poner tu nombre, dejando un donativo, a una de las tejas que se emplearán en la remodelación del templo. 


Al salir nos disponiamos a caminar un buen trecho pero en cuestion de instantes caia la de dios. Madre mia, como llovía. Vamos a jugar a un juego, uno de nosotros decía de quedarse a esperar en un templo que iba a llover y otro que no, que no pasaba nada, adivinar quien es quien (podeis usar los comentarios). 

Una vez localizamos un sitio para resguardarnos pudimos ver como los tuktuk acechaban a los turistas, esperando a que algun perdido se aventurase en sus asientos. Sobre los tuktuk mucho cuidado, intentarán llevaros a sitios distintos con la excusa de que los vuestros estan cerrados, u os dejarán frente a algun puesto de algo(cobran comisión).  Cuando estabamos esperando salieron varios chicos de una de las excursiones y un señor bien vestido les vino a abrir paso, pensábamos que era su profesor o conductor, se puso a hablar con nosotros muy amable en inglés fluido y a darnos indicaciones, pero luego los niños desaparecieron y el seguía allí , además nos hizo una guía en nuestro mapa y añadió una Thai Factory asi que , tate, guía tongo. Le dimos esquinazo con la excusa de que nos habíamos olvidado de ver un edificio en el templo y le dejamos allí.


Como teniamos la ropa empapada y no queriamos caminar asi nos pusimos a parar taxis. Hablamos con 5 conductores y ninguno acepto hacer la carrera con taximetro. Todos querian un precio fijado de antemano que iba desde los 100 a los 400. Como no teniamos ganas de que nos estafarn fuimos de nuevo al rio donde cogimos el ferry.que esta vez, sin saber por que nos salio algo mas barato.

Nos subimos al Sky Train y nos paramos en un centro comercial donde nos pedimos unos batidos de frutas a precios ridiculos. Por el camino, colegialas, travestis, "acompañantes" de extranjeros y sobre todo mucha niña mona. Salimos de ese centro y nos acercamos a otro que queda a menos de 1 Km y que es muy famoso entre la gente joven, el MBK. En este centro se pueden comprar replicas de marcas a mejores o al menos igual precio que en Pekín, con la diferencia de que no te acechan ni insisten para que compres. 

Hemos aprovechado que tiene una pista de comida enorme y con muchos platos para probar comidas deliciosas. Mi plato era normal pero el de Bruno era spicy y asustaba. Tenia en su plato al acabar más guindilla que la que comemos nosotros en un año. Imaginad como seria que casi estaba llorando y él está acostumbrado a tomar picante.

Después de comer (cosa que hicimos tardísimo, a eso de las 5) nos fuimos a ver algunos tenderetes más y nos dirigimos a la parada para ir a nuestro hotel de vuelta. Ya una vez allí nos tomamos algo para cenar 120B (2€) por la cena con servicio en la habitación incluido y a dormir.

El dato: El regateo está vigente en Bangkok. Unas referencias: Por una camiseta 120-150B (comenzarán en 300-400B), por unos gayumbos 130B (si son 3 se reduce) pedirán 150B. Por unos relojes ojo, los precios varían según la maquinaria sea de Taiwán (mejor y más cara) o China (peor  y más barata) dependiendo de dónde proceda el reloj entre 400 y 800B.
    

  

martes, 8 de julio de 2008

Dia 14 : Hong Kong, Macao y Bangkok

Comenzamos nuestro día levantándonos tempranito para hacer las maletas. Otro día más desayunamos en la habitación e hicimos la ruta del día.

Comenzaríamos tarde, saliendo de la habitación a última hora del checkout, 11.30 para acercarnos a Nathan Rd. en el cruce con Argile Rd. (como no!!) para tomar el famoso Dim Sun. En HK hay dos cosas que no te puedes marchar sin probar (hablando de cocina, claro, otras cosas ...), por un lado el Wanton y por otro el Dim Sun, ambos especialidades de la comida cantonesa. Del Wanton ya hemos hablado así que le toca la hora al Dim Sun.

En primer lugar , es importante localizar un buen sitio para comerlo. Buscando en blogs especializados en comida localizamos una cadena de restaurantes muy famosa en HK por su cocina. Así que fue el que visitamos. Con nuestra guía teníamos descritos los mejores platos, como hay que comportarse, los gestos que hay que hacer comiendo el Dim Sun , etc.

Después de tardar en encontrar la entrada al lugar porque al estar en un centro comercial, en una entrada lateral, es complicado, entramos por la puerta de servicio. El comedor era enorme, con numerosas camareras de varias clases. La que sirve la comida, la que recoge los platos que se van vaciando, la que toma nota, la que te cobra... Una tropa vamos. Si además tenemos en cuenta que el comedor tiene mesas para 500 personas , echad cuenta de la cantidad de servicio que había. Además un buen restaurante de Dim Sun se distingue por el tiempo que tardan en atenderte e ir poniendo platos en la mesa.

Tuvimos la suerte de que nos sentaron al lado a una pareja de jóvenes de HK que hablaban un poco de inglés. Tenían los estudios equivalentes a nuestro COU y más o menos les daba para entenderse aunque no entendían nuestro acento muchas veces por lo que nos comunicábamos con la libreta. Eran bastante majos y nos ayudaron a entender que estábamos pidiendo, pero aunque llegaron más tarde y pidieron también más tarde que nosotros , les atendieron antes... Tal vez no tengan mucho aprecio por los extranjeros. Además como acabábamos de desayunar tampoco teníamos mucha hambre e íbamos a pedir sólo 4 platos , mientras estos dos chinos, mucho más pequeños que nosotros, y uno una mujer, pedían 7. Con el Dim Sum te traen dos teteras, una con te verde y otra con agua caliente.

Ahora, un poco sobre las costumbres del Dim Sum. Si te vas a echar té, debes echar primero a las personas que tengas a tu lado, como mínimo y luego te servirás a ti. El que recibe el servicio deberá dar dos toques con los dedos a la mesa, esto significa gracias. Si necesitas que te traigan más té o agua lo que harás será dar la vuelta a la tapa de la tetera correspondiente. Lo dicho, cuanto más rápidos sean rellenando mejor será el restaurante. En general nuestra impresión es que la calidad es buena, pero habiendo 800 platos para probar no podemos decir si todo será igual de bueno. Entre los cuatro que nosotros pedimos destacaron los dumplings de gambas, una pasta hecha de arroz rellena de gambas crujientes. Y por el lado negativo una especie de albóndigas con carne y una verdura que tenía un sabor excesivamente fuerte.

En la sobremesa estuvimos hablando un rato con los chinos, vida social que se dice, preguntando a donde iban a comprar ellos, que les parecía el recorrido que habíamos hecho, si deberíamos visitar algo más que fuese importante y nos hubiésemos saltado... Todo esto echando mano de la libreta porque a veces les costaba... A ella menos que a él aunque ella era más tímida y lo que hacía cuando entendía algo que su novio ni idea era decirselo a él al oido. Después de un rato nos despedimos y salimos de nuevo a la calle.

Bajamos hasta el ferry en la estación central. Tuvimos que desviarnos del trayecto más corto pues estaba de visita el vicepresidente de China, revisando la ciudad para las Olimpiadas (en Hong Kong se van a realizar los eventos de hípica) y supongo que repasando cuentas (es mucho el dinero que mueve Hong Kong). Había policía cada dos por tres poniendo controles y desviando el tráfico.

Recortamos por uno de los centros comerciales para ricos de la zona. En estos podías encontrarte todas las grandes marcas como Gucci o Valentino , Zara y Massimo Dutti ;) Además de la gente más cool de la ciudad. Los suelos son de mármol reluciente y los pasillos son enormes. En este tipo de centros sólo pueden comprar los turistas y los ricos. Después de atravesar tres centros comerciales comunicados por pasillos y varios pasos elevaodos cubiertos llegamos a la estación del ferry. De aquí salen tanto los TurboJet (barcos de alta velocidad) , como otras compañías más lentas e incluso los helicópteros que hacen el trayecto Hong Kong - Macau. En Picasa podéis ver algunas fotos de estos ferries y del helicóptero realizando un trayecto.

El coste es relativamente caro, 134HKD por viaje, pero es el camino más rápido y barato posible. El ferry que tomamos fue el de TurboJet que es como un avión, de hecho a la velocidad que va los reactores suenan como los motores del avión y se alcanzan velocidades de 45 nudos. Los asientos son como los de los aviones pero algo más espaciados y en general no dista mucho de lo que es un avión solo que con una disposición distinta. También hay distintas categorías de asientos estando los de los ricos abajo y los de los proletarios arriba. Frente a nosotros venía un señor de 60 años con un folleto de las carreras de galgos y estaba preparando sus apuestas todo concentrado. Al salir de la estación del ferry, de bruces con la realidad tipo Las Vegas, acompañantes femeninas despampanantes esperando a sus clientes, gente que se marchaba a Hong Kong y llegaba a la estación en megalimusinas, conserjes de casino esperando por sus clientes, clientes acompañados de lumis... vamos , la fauna de Las Vegas pero con el toque asiático.

Salimos de la estación y cogimos un autobus que nos llevaría al aeropuerto. En el trayecto pasamos por delante del edificio del grand prix de Macau donde se celebraba un gran premio en el pasado y también por delante de todos los edificios, un poco cutres todo hay que decirlo, de varios de los casinos. Aunque los homónimos a los de Las Vegas como el Wynn o el Venetian tenían mucha mejor pinta. Además están construyendo un montón de casinos así que en varios años rivalizará con el estado de Nevada por obtener a los ricachones asiáticos.

Una vez en el aeropuerto, zas, primera en la boca. Menuda roña de aeropuerto, ni un sólo sitio donde conectar el ordenador. Los enchufes brillaban por su ausencia, algo que en cualquier otro aeropuerto no nos ha resultado difícil de localizar. Como teníamos hambre fuimos al ÚNICO servicio de comida de todo el aeropuerto que además de ser realmente malo era muy caro. Nos tomamos un par de platos y dejamos la mitad cada uno. Con diferencia la peor comida que hemos probado en Asia en lo que llevamos de viaje. Además los que trabajaban en el restaurante eran de lo peorcito.

Después de localizar un enchufe en una zona recluida del aeropuerto (probablemente solo para la limpieza) estuvimos navegando un rato empleando el viejo truco del cambio de mac aunque en realidad iba bastante mal y no merecía la pena. Una vez pasado el control (cutre donde los haya aunque miralos que finos detectaron unas tijeras que los chinos ni idea de que las teníamos) volvemos a encontranos con nuestros amigos del restaurante que tienen el único que hay allí disponible. Además, son los únicos con algo de beber ya que las tiendas de duty free no se dignan en hacerle la competencia y sólo venden alcohol y chocolates. Vamos, el viejo timo de o me lo compras o nada de nada.

Otra vez tuvimos que emplear un enchufe con tapa metálica y una etiqueta que ponía DO NOT USE. Serán cutres esta gente, con lo que cuestan las tasas de aeropuerto... no quiero pensar que problema de juego más grande debe tener el manager del Macau International.

Hicimos otra vez tiempo hasta que los de AirAsia comenzaron a embarcar, la gente se apelotonaba peor que en Ryanair , esperando pacientemente para obtener su asiento. Nosotros tuvimos la suerte de que siendo los últimos los del staff del avión nos vieron altos y nos cedieron los asientos de puerta de emergencia, vamos los más grandes.

En el trayecto las tailandesas que teníamos detrás se pasaron todo el rato hablando de nosotros y super pendientes, será que no habían visto mucho guiri.  La mayoría de pasajeros eran turistas tailandeses que volvían de Hong Kong y que iban con un paquete de comida preparado por su tour operador. Resulta que quisimos comer algo en el avión pero solo aceptaban las monedas RMB, Pataco y HKD pero nos los habíamos gastado todos en el "exquisito" buffet. Aún así tuvimos suerte y las azafatas se apiadaron de nosotros y nos dieron de comer a cambio de 5 euros. Un sandwich , un par de bebidas y un kitkat y que conste que les dimos propina. Vamos, que comer en AirAsia es bastante barato.

Una vez en el Aeropuerto Internacional de Bangkok nos dirigimos como siempre los primeros a la búsqueda de transporte (algo bueno tiene que tener ir con dos mochilas) y cogimos el taxi porque los autobuses a nuestra hora de llegada (las 11) habían dejado de operar. El taxi se coge en una taquilla donde te escriben el nombre de tu hotel o destino en un papel en tailandés (un idioma muy extraño con 50 consonantes) y se lo dan al taxista que te ha de llevar.

Fue montarnos en el taxi y ya nos intentaban timar. Que si no te bajo la bandera pero te doy un precio (cosa que nos negamos y el tipo se fastidió y puso el taximetro) , que si la autopista son 100Baht (que no, que te lo pago yo en mano cuando vea cuanto es) , que si esto es por aqui, etc... Inicialmente el fenómeno quería cobrarnos 500, luego 400 y pagabamos las autopistas (100) y luego 400 y pagaba el . Dijimos que nada de nada y al final , llegando al hotel y eso que se dio una vuelta ligeramente más larga nos salió por 340. Y el muy interesante dejó el taximetro corriendo una vez estábamos parados , aunque le pagué lo que ponía cuando acababamos de llegar.

Una vez en el hotel, buenas impresiones, habitaciones grandes, internet, agua y cafés gratis, precios muy asequibles en el servicio de habitaciones. Vamos, una ganga por el precio, 17€ la noche desayuno incluido.
Podéis ver como siempre las fotos en picasa y los videos en youtube.

lunes, 7 de julio de 2008

Especial : Las chinas

Este es un post dirigido a los hombres, principalmente, que nos habéis preguntado por el sector femenino asiático (si, para las novias de algunos, que sepáis que preguntan, será que están buscandoos remplazo?).

En primer lugar hablaremos de China. En Pekín las chinas no están mal, si pasan los estandares de depilación europeos (algunas tienen más mostacho que yo) y son jovenes estarán bastante bien. Un ratio de 3 de cada 5 están bien. Siendo todas delgadas con tener un poco de estilo ya tienen mucho ganado. Ademas son bastante guapas, muy finas de cara. Lo peor son tal vez las piernas aunque en general son altas, los clichés de chinas bajas ya no se cumplen. El problema con las piernas es que algunas parece que se han bajado del caballo, con las piernas arqueadas, aunque no es lo habitual. En China sobre todo no es que vayan en minifaldas o shorts todo el rato.

Esto en cuanto a las chinas de ciudad, en cuanto a las de campo, el fenómeno de no depilación es más común. Es difícil mirar hacia arriba en el autobús por esos brazos al aire. De todas formas las hay muy guapas y son  nuestras favoritas las chinas morenas. Hemos visto a una de estas chinas morenas en Beijing no una , sino dos veces (y mira que debiera ser complicado con 12 millones de personas en la ciudad, pero no). Era increiblemente guapa, aunque el problema que tenemos es saber si son mayores de edad porque las apariencias aquí engañan mucho. Algo común por aqui para evitar ponerse morenas es que vayan con paragüas tapandose del sol, asi que las hay muy blanquitas. Lo curioso es que se tapan a veces sin haber sol, o al menos que nosotros lo veamos.


En cuanto a Hong Kong, esto son palabras mayores, el nivel sube varios enteros. Chinas muy guapas, con mucho estilo, muy occidentalizadas,tal vez e influenciadas por las grandes marcas de diseñadores que abundan. No en vano es la capital de la moda de Asia con Tokyo. Se maquillan bastante, pero salvo contadas excepciones, con estilo. En las zonas de compras, nocturnas o centros comerciales será común girar la cabeza varias veces a lo largo del día. Un amigo de la belga que conocimos en Yangzhuo decía que en Hong Kong se enamboraba 20 veces al día, y una vez estás aqui lo entiendes. Cada dos pasos te quedas asombrado con lo que ves, no sólo con las chinas, sino tambien con las malayas, las tailandesas o las indonesias. Las que menos llaman la atención son las filipinas, que hay a cientos, quizás porque pertenecen a la clase más baja y no se arreglan mucho o directamente porque no son muy guapas. El domingo las puedes ver ocupando las plazas o zonas de recreo o restaurantes de comida rápida y además de ser muy ruidosas no son especialmente agraciadas.



Respecto a las tailandesas hay en nuestro hotel una tailandesa que debe ser mestiza y que habla en inglés perfecto de quitar el hipo. Probablemente una de las mujeres más guapas que hayamos visto en nuestra vida. En esto coincidimos los dos. Además tenía una voz super dulce y comentaba que estaba deseando dejar Hong Kong e ir a Tailandia.

Y como no, no puedo dejarme a todas las guiris como nosotros de Alemania, Holanda, Suecia o Noruega que dejan a los chinos boquiabiertos no solo por su altura sino porque ademas son rubias y eso a los chinos les llama muchisimo la atención. No es raro ver a grupos de chavales con las gorras sin calar (en plan cucurucho) gritando entre ellos y señalando. Nosotros en eso somos mucho mas discretos aunque solo sea por evitar al Bruce Lee de turno que las pueda acompañar. La verdad, quedarse con estas mujeres puede ser un deporte arriesgado. Si bien es cierto que a veces solo estamos sacando fotos de paisajes y ellas se emocionan todas y no paran de saludar.

La top one: La más guapa entre las guapas es un china de pelo largo, muy trendy ella con su flequillo, su increible moreno y sus larguísimas piernas para 1.80 de altura. La podéis localizar en el centro comercial de Sogo, cerca del hotel península, en la zona de la tienda Quicksilver. Es simplemente impresionante, no os arrepentiréis de la visita.

Dia 13: Hong Kong y las compras

El domingo fue un día dedicado a hacer compras. Nos despertamos temprano y lo primero que hicimos fue hacernos con el billete de viaje a Bangkok, con salida desde Macau, la antigua colonia portuguesa.

Después de un desayuno en la habitación a base de productos de supermercado (incluido un pastel de chocolate que aqui dicen que es de Japón y que estaba genial) y varios cafés, con la ruta escrita en la libreta de Extensión Universitaria (gracias Óscar) y nuestro mapa de Hong Kong nos fuimos de compras. Empezamos por el cruce entre Nathan Road (la avenida más importante de Hong Kong) y Argile Rd (otra de las vías principales) en Langham Plaza. Un centro comercial de 6 plantas con una bóveda impresionante donde se pueden realizar compras a precios algo más caras que en el Sogo (más en la zona turística).

Lo curioso es que llegamos a las doce menos diez y no había nada abierto. Todos los comercios permanecían cerrados, abriendo a partir de las 12. Además estos días comienzan las rebajas de verano así que estaban poniendo carteles todavía. Nos pasamos porl as tiendas pero es algo más caro que en la zona turística y de todas formas, no hay tallas muy grandes. Lloviznando buscamos la parada del metro y nos dirigimos al siguiente punto de nuestra agenda, el Festival Walk. Un enorme centro comercial con su pista de comida, su pista de patinaje sobre hielo que estaban abriendo cuando llegamos y que un par de horas más tarde estaría a tope y una exposición de Lexus con sus nuevos modelos amenizada por un pianista de Jazz que tocaba piezas archiconocidas y que resonaban a lo largo de las cuatro plantas del centro comercial.

Nos llamó la atención la cola que tenía uno de los locales de comida, uno que servía Dim Sum (el equivalente al branch americano) y también un bufet de postres donde se podía comer todo lo que se quisiera por 9€. Por poco no nos quedamos ahi parados para comer, pero hemos venido aquí a sufrir y ponernos en forma, no a ponernos como tonelitos...

Preguntamos a ver con que tallas trabajaban y sorprendetemente, el 14 de pie de Bruno no lo cataban, pero ni aquí ni en ninguno de los centros que hemos pisado. No tienen muy en cuenta los pies extranjeros esta gente. Tampoco había tallas muy grandes de ropa, no al menos en las tiendas normales. Aunque en las tiendas deportivas si que había y los precios, para prendas originales, eran muy buenos. Te encontrabas camisetas de Nike o Adidas originales por 10-15€.

En cuanto a la electrónica, hay que distinguir dos tipos de comercios en ramas distintas del mercado. El mercado gris maneja importación paralela, productos que no debieran estar a la venta en Hong Kong o a precios por debajo de los marcados por el fabricante. En esos puntos donde el regateo es común es más dificil obtener una garantía internacional y ni nos molestamos en preguntar aunque si vimos cosas curiosas como equipos japoneses o taiwaneses que no encontraríamos en ningún otro sitio. Si preguntamos en cambio en las dos mayores cadenas de Hong Kong, Broadway y Fortress , por determinados modelos ultraportables y ligeros de portátiles y por alguna que otra cámara de fotos. En cámaras los precios eran mejores que Pixmanía, sobre todo porque incluían regalos y había modelos que ya estaban en saldo y que en Europa aún tardarían en ser baratos o competitivos. También por haceros una idea, el Thinkpad X61 se podía comprar por 800€ cuando en Europa el más barato está en los 1400-1600€. Además aqui incluía garantía internacional de 3 años.

Lo de las garantías internacionales pasa a menudo y suele estar bien explicado en la etiqueta del producto. También se puede hablar con los dependientes que suelen tener idea de lo que venden y que además tienen el suficiente inglés como para mantener una conversación sobre el producto. Además en nuestro caso siempre fueron muy amables.

Después de vagabundear y jugar con la idea de hacernos con una Panasonic TZ5 o TZ15 como se denomina aquí en Asia nos fuimos de compras a la zona de las tiendas de deportes, las de zapatos y las de ropa. Son tres mercados que se encuentran todos juntos en el barrio de MongKok. Se dividen en bloques de edificios , manzanas completas repletas de tiendas dedicadas a cada una de estas tres subcategorías. Como paseo muy bien, pero teniendo en cuenta que nuestras mochilas están a tope y que si quisieramos comprar deberíamos tirar lo que traemos, pasamos del asunto.

En una de estas nos metimos en unas galerías algo viejas , buscando un supermercado y nos encontramos con puestos de pornografía china (las típicas japonesas de pechos enormes en las portadas de los dvds), tiendas de software pirata , películas, videoconsolas, juegos para videoconsolas y tiendas de compraventa de electrónica donde vimos productos de rebajas impresionantes, aunque vete tu a saber, y sin tener un nivel decente de chino, como para que no te la metan doblada...

En cuanto a los teléfonos móviles y contestando a un profe en particular, el iPhone nuevo naranjas de la China (nunca mejor dicho) y sin plan de datos nones. Así que a cogerlo con telefónica como todo el mundo. Según Bruno los precios en móviles son normales, muy buenos si consideras que están libres pero subpar comparado con los precios que tienes subvencionados por las compañías.

Después de este día de compras nos fuimos al hotel no sin antes pasar por el supermercado Wellcome de nuevo para el avituallamiento. Nos compramos para cenar unos noodles riquísimos , de chuparse los dedos, que se preparaban con sólo echar el agua caliente. También pudimos ver la Formula 1 en un canal chino con Sopcast (que difícil es seguir la fórmula 1 a veces, cuando no sabes que está pasando) y parte de la épica victoria de Nadal aunque con el sueño que teníamos solo nos dio para ver 3 sets... Eso si, tuvimos la suerte de poder verlo en la tele porque lo echaban en inglés en uno de los cuatro canales que teníamos en el hotel.

El sitio : si eres extranjero los mejores precios parecen ser los del Sogo. Comparado con otros centros comerciales tenía las mayores ofertas. Además comenzaron las rebajas con un día de antelación.

El bullicio : El del Festival Walk en la pista de comida. Con 5 restaurantes distintos de comidas diferentes la food court es un hervidero en la hora punta.