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miércoles, 30 de julio de 2008

DIA 37 : Bali


Dia de playa , Jimbaran Beach de nuevo. De todo lo que hay en Bali es la mejor playa para nuestro gusto. Eso sí , hoy había muchas más olas que el otro día que vinimos. Llegamos a eso de las 10 y ya estaban un nuevo grupo de rusos aprendiendo a hacer surf. Desde luego los rusos la tienen tomada con Bali.
Seguimos dándole a la crema de factor 50 aunque hay gente como Meli que ya prefiere directamente quedarse a la rica sombra en vez de chupando solazo.

Hemos estado 3 horas entre chapuzón y toalla y chapuzón y nos hemos acercado a las barbacoas de pie de playa a darnos un atracón de marisco.
Entre los distintos puestos había bastante diferencia de precios aunque el menu solía ser el mismo.En nuestro caso fue una parrillada de marisco compuesta de langostinos, langosta, cangrejo, calamar y un pescado. De todo, lo más sabroso era el cangrejo y el pescado que estaba muy pero que muy rico. Además lo acompañan de bebida , ensalada y patatas fritas. El precio para una parrillada de marisco de 2 personas fue 175000Rp (12€). El equivalente en Kuta por ejemplo habría sido cercano al doble y en Kuta lo anuncian como marisco de Jimbaran Beach. Así que teniendo en cuenta el coste del transporte sale incluso más a cuenta irse a la playa y disfrutar de un buen día de sol.


Al acabar de comer pensábamos volver a la playa pero el tiempo había cambiado y estaba cubierto así que decidimos acercarnos al hotel a pasar nuestras últimas horas juntos (mañana salen Rafa y Meli en dirección a Vigo) y a descansar un rato.

viernes, 25 de julio de 2008

Dia 33: Bali



Hoy nos levantamos a una hora prudencial, no como ayer que dormimos hasta las 9. Salimos rápido para Jimbaran, una zona donde leímos que las playas eran de buena calidad y , la verdad, no defraudaron.
Después de 30 minutos en el bólido llegamos y, por primera vez, no había ningún aparcacoches raudo a hacer negocio. Además la playa estaba casi vacía, nosotros, unos cuantos locales y unos principiantes en el negocio del surf.
Aparcamos frente a las escaleras de bajada y tranquilamente explayamos nuestras sombrillas , apenas había tumbonas y frente a nosotros se encontraban grupos de gente que estaban esperando a sus monitores de surf. En total unas 20 personas divididas en sus pequeños grupos de amigos, destacando un grupo de 15 rusos y luego 3 monitores. Se pusieron a hacer ejercicios con la tabla sobre la playa y tras un rato se lanzaron al mar, que estaba totalmente tranquilo y sin olas.
Supongo que vendrán precisamente por eso, porque apenas hay olas y pueden practicar sin quedar ridículos o sin que les pasen por encima los profesionales. Apenas conseguian levantarse y ya estaban cayéndose al mar. Eran bastante entretenidos de ver, como gritaban cuando conseguían cabalgar una ola aunque sólo fuera unos pocos metros. Para nosotros la playa también está genial, hay mucha arena blanca, como 25 metros hasta el agua subiendo la marea y hay mucha zona para bañistas.
Aprovechamos para tomar algunas olas y hacer body surfing, Rafa en concreto se hizo casi 50 metros con una ola.
Después de tomar el sol como descosidos durante 5 horas (eso si , pasando por la crema del FPS 50) nos dirigimos a comer. Como no podía ser menos tocaba visitar al McDonalds para cumplir una de nuestras tradiciones, tomarnos un BigMac que nos salió por 67000 IRP , sobre 4.5 € , ligeramente más caro que en Tailandia o China comparado con la comida local. Si bien es cierto que el abuso de personal de servicio que se ve en Bali no es comparable a nada que haya visto. El McDonalds tenía al menos 12 empleados y uno de ellos sólo limpiaba las huellas que dejaban los clientes al salir en la puerta de cristal. Además las hamburguesas aquí en Bali son más grandes (se nota que la clientela es australiana). También , en el cajero al lado del restaurante es donde más dinero hemos podido sacar, no había límite!! (lo normal es que no te dejen sacar más de 1500000 rupias y en billetes de 50000 usualmente).
Salimos del McDonalds en dirección a Nusa Dua , la autovía principal de Bali, donde realizamos varias paradas en las distintas tiendas de surfers (outlets en su mayoría) y realizamos unas cuantas compras. Sobre estas tiendas, lo mejor es que tienen empleados de "seguridad" cuyo trabajo es ayudarte a aparcar el coche y luego , a la hora de salir, aventurarse a la carretera a pecho descubierto armados con una luzecita e intentar parar el tráfico para que puedas incorporarte. Un trabajo simple pero arriesgado , sobre todo teniendo en cuenta lo cafres que son conduciendo (cafres, pero con su propio orden eso si).
Después de realizar unas compras cumplimos otro de nuestros hitos, pasarnos por un supermercado de los grandes , en este caso un Carrefour a ver que se cuece en la sección alimenticia. Salvo los pasillos dedicados a las especias, las pastas y arroces, no hay grandes diferencias con un Carrefour en España. Todos los demás puestos están presentes , si bien los de embutidos y quesos son mucho más reducidos ya que aquí son principalmente de importación y reservados los turistas.
También tienen un deli con comida autóctona que habríamos probado si tuviéramos microondas en nuestras habitación, pero como no era el caso nos conformamos con los noodles de Nassin que están riquísimos.
Salimos del Carrefour en dirección a nuestro hotel de nuevo. Lo bueno de Bali es que hay 3 arterias principales que comunican los grandes núcleos de población y que comunican las zonas turísticas, y si bien al principio pueden ser un poco liosos una vez te acostumbras no es difícil moverse por ellos. Una vez en Sanur en 2 minutos te plantas en el Beach Villas , antes Mangrove.

miércoles, 23 de julio de 2008

Dia 31 : Bali




Con la resaca de enfrentarnos a la policía de nuevo en cualquier momento con nuestro justificante sustituto del permiso de circulación salimos a la carretera en dirección a Kuta. Decidimos acercarnos al Sogo, un centro comercial operado por británicos que tienen más en Hong Kong a ver tiendas y buscar unas compras.
En principio compramos algunas camisetas tipo surfeiro y salimos en dirección a Kuta Beach.
Salimos del Sogo y pasamos por delante de Kuta Square, el centro neurálgico de las compras en Bali (las de tiendas y réplicas claro) donde te partes viendo cosas como 5 tiendas de Dolce & Gabbana juntas. Pasamos totalmente de esta plaza y nos dirigimos a Kuta Beach, a pocos metros donde aparcamos para ver la playa. Estaba a tope, surfistas, balineses haciendo negocio, más surfistas, aparcacoches haciendo negocio, más surfistas, restaurantes de fast food americanos, más surfistas, etc... Salimos de aquí a toda velocidad y nos fuimos a las calles Poppies (1 y 2) que son calles estrechas y alargadas que comunican la playa con la calle de Legian-Seminyak (la misma calle atraviesa dos zonas o barrios y cambia de nombre). En estas calles además de multitud de restaurantes, puestos de artesanía, réplicas, tiendas de surferos, sastres y comercios de todo tipo hay mucha niña mona y mucho surfer hipermusculado. Por la noche esto se convierte en un Patong v2.0 con menos prostitución. Menudas risas nos echamos con un cartel que ponía "Special Offer Genuine Fakes" con respecto a relojes. Hala, ahi lo tienes, vendemos copias de las buenas eh?
Al acabar Poppies 1 pasamos por delante del monumento a las víctimas de los atentados de islamistas radicales del 2002 y nos dirigimos de nuevo a la calle de la playa por Poppies 2. Otra más llena de lo mismo: surfers, tiendas, chicas monas y mucho balinés intentando hacer negocio. Pasamos por delante del sastre del que teníamos referencia y decidimos dejar para más adelante una visita para tomar medidas. Aprovechamos para comer en el Illy, un restaurante destinado principalmente al público australiano (casi todos los clientes eran de esta nacionalidad) y donde servían una comida indonesia muy rica y además unas hamburguesas enormes. Volvimos a la playa de Kuta , cogimos el coche y nos dirigimos a Seminyak a ver la playa y de paso a tomar un poco el sol. Se agradecía que no había olas y por lo tanto ni un surfer dando la barrila (que cansan un poco ya que se quedan con toda la playa para ellos). Lo peor de la playa es que es arena volcánica, muy fina, de esas que se quedan pegadas al cuerpo y que luego no hay quien se quite.
Recibimos como siempre las visitas de nuestros vendedores que nos traían de todo: gafas de sol, sombreros, sarongs, cerbatanas!! (desde Borneo oiga) y hasta mujeres (un señor de 50 años pasó del ¿quiere unas camisetas? a ¿quiere una mujer?). A las 5 de la tarde ya no lucía el sol y además Rafa estaba harto de estar en la playa así que nos marchamos en dirección al hotel. En el trayecto nos dimos cuenta de que me había dejado las gafas en la playa, así que media vuelta y allí seguían ,solitas, sin nadie que las hubiera tocado (si hubiera sido la cámara otro gallo cantaría).
Salimos de la playa de nuevo y nos dirigimos al templo de Tanah Lot, otro de los tres más famosos de Bali. Llegamos al atardecer, con la luz perfecta para hacer bonitas fotos del entorno, del templo sobre la roca (al que se podía acceder por estar la marea baja) , a tiempo de ver como los monjes ungían a los turistas con las típicas pinturas y como unas japonesas aprovechaban cualquier roca para hacer posturas de modelos. También tuvimos la oportunidad de tocar una Pitón enorme que andaba por allí de paseo. La piel es rugosa, no es tan suave como esperaba y está fresquita. Desde una de las puntas de roca de las que configuran la costa del templo se puede ver con tranquilidad una cueva repleta de murciélagos que parecen dar la bienvenida a Batman. Después de una hora en el templo nos dirigimos a la salida, dispuestos a evitar el tráfico de los turistas y escopetados intentamos tomar el camino más rápido a Sanur. No se si al final lo conseguimos pero al menos el tráfico era asumible y operando el atlas que tenemos y la PSP llegamos en 1:30 al hotel. Además por el camino pasamos por las terrazas de arroz de Tabanan, que son enormes pero que no son muy "pintorescas" pues están llenas de plásticos para asustar a las aves.



Al llegar al hotel nos esperaba el descanso del guerrero, un baño reparador en la piscina iluminada escuchando la poderosa voz de Amy Winehouse.



lunes, 21 de julio de 2008

Dia 28 : Bali

Aunque Belén ya se sabe nuestra hora oficial de levantarnos la seguiré poniendo. 7 am en pie. Desayunamos en una de las mesas que rodean la cocina. Nos atienden en cuanto nos sentamos y nos sirven unos excelentes zumos naturales, unos sabrosísimos crepes con platano y tostadas con té o café. En realidad hay muchos mas platos en la carta pero estos están muy sabrosos.
Llega entonces nuestro conductor de la noche anterior que nos trae un 4x4, un Suzuki Katana equivalente a nuestro Santana. Firmamos un contrato de extensión prorrogable por el que pagamos 150000 rupias indonesias por día y 30 dolares de franquicia en caso de accidente. Esto son en total 20 euros lo cual esta bien. El.coche está hecho polvo y aguantamos con él sólo un dia ya que al pasar de 70 se vuelve muy inestable y ademas el coche y el viento no se llevan muy bien. Salimos del hotel a las 9 en busqueda de Dreamland, una playa de surfistas pero acabamos al sur, en la península,  en Suluban donde hacen todo tipo de deportes acuaticos. Pagamos el pato pues un fulano uniformado nos cobra por aparcar en la playa. Lo de pagar es más o menos norma te van a cobrar entre 1000 y 10000 en muchos sitios, lo que ya no es tan normal es que te bloqueen la via principal y practicamente te empujen a su aparcamiento. Como de la experiencia se aprende en futuras ocasiones no nos pasará lo mismo.
Enfilamos hacia el norte y nos dirigimos a Uluwatu una zona de surfistas a la que eufemísticamente llaman playa pero que se trata de un camino entre rocas para fácilmente acceder al arrecife. Enclavado en las rocas a 50 metros de altura se encuentra un poblado donde se alojan, comen , compran y reparan sus tablas los surfers. Tambien hay varios puestos para que fotógrafos amateur o profesionales saquen fotos. Nos estamos un rato y nos vamos en busca de Dreamland, una playa escondida también paraíso de los surfistas. No hay indicaciones ni aparecen en los mapas pero gracias a unos surfistas llegamos facilmente. Flanquean la carretera de entrada un par de figuras enormes representando a demonios protectores. La carretera es de 4 carriles con una mediana enorme y varias rotondas. Dentro, un resort con su campo de golf; pero aún asi y menos mal, la playa sigue siendo publica. Nos cobran 10000 por aparcar (en moto serian 5000) y bajamos a la playa.

Las olas son contínuas y bastante grandes aunque el dia no es excelente para los surfistas. Nos pegamos un baño y lamentamos darnos cuenta de que el agua en el Océano Índico no está igual de caliente en todos lados. Comparado con Tailandia aqui está congelada.
Meli se ha dado un buen masaje de 1h30m que hemos rebajado de 100000 a 50000 Rupias aunque luego a mi me lo ofrecerían por 20000 por ser un dia de poco negocio. Despues de bañarnos unas cuantas veces nos vamos hacia el templo de Uluwatu ( Pura Luhur Uluwatu), uno de los más famosos de Bali a ver atardecer. Nos damos una vuelta por el templo (3000 la entrada y 1000 el parking) para el que nos visten con sarongs (los paños tradicionales para tapar nuestras piernas) y unos fajines que ni Sandokan. Si bien pasamos al mediodia y solo habia balineses rezando, comiendo y presentando sus respetos ahora se trata de un hervidero de turistas reunidos para contemplar la puesta de sol y un espectáculo tradicional que les montan todos los domingos (que de algo hay que comer). A Meli un mono muy listo casi le roba la cámara. Estaba ella sentada en un muro bajo con la cámara en su bolsa a su espalda cuando uno de los monos se acercó por detrás sigilosamente y comenzó a desplazar las cremalleras, como estabamos atentos le echamos y se rebotó un poco con nosotros. Ya lo anuncian en carteles, cuidado con los monos, pero no sabiamos en que medida.
Despues del templo fuimos en busca del Carrefour de Denpasar a comprar chucherias y cosas para llenar la nevera. Además asi cumplimos con nuestras tradiciones de visitar un supermercado grande donde ver lo que comen habitualmente estas buenas gentes. Como no habiamos comido tambien aprovechamos para comer/cenar en el KFC unos platos de comida rápida con su pequeño toque indonesio (via el picante que era bastante fuerte).
Salimos del Carrefour donde los guardias de seguridad examinan los bolsos y los bajos de los coches para dar falsos aires de seguridad en la isla (recordad los atentados del 2002 donde murieron más de 100 personas) ya que cualquiera puede introducir una bomba sin el mas minimo problema (lo que se llega a aprender en 24).
Una vez en el hotel nos reunimos en nuestra habitación para intentar planificar un poco mejor el dia siguiente y optimizar el tiempo.

El acontecimiento: llegamos a punto para ver las 8 ultimas vueltas de la F1 gracias a que la mujer del dueño se zapeo todos los canales hasta encontrarlo en un canal indonesio que retransmite en inglés (o en el idioma que le llegue la señal, no traducen los eventos).

La zona: Es fácil llegar a Dreamland desde Uluwatu, sólo hay que seguir en dirección Kuta por la península de Bukit.

jueves, 17 de julio de 2008

Dia 24: Phuket

Nos hemos levantado a las 7 de la mañana, desayunado y preparado la mochila para el tour. Nuestro casero nos dejó bajo la puerta de la habitación el recibo del tour ya que la noche anterior se había acercado él a pagarlo por nosotros de paso que se iba a cenar a Phuket.
A las 7:30 en teoría aparecía nuestro conductor pero allí no había nadie. Cada 5 minutos abríamos la puerta para que se diera cuenta de dónde estábamos y resulta que allí estaba nuestro casero, esperando que todo nos fuera bien. Él se encargó de llamar por teléfono a la agencia que le dijo que sí, que el coche ya había salido y que se trataba de un Chevrolet.
Os contaré una cosa sobre nuestro casero. Se trata de un inglés de unos 50 años que tiene de novia a una thai de unos 35 que es la encargada del hotel. Él tiene por su parte una empresa de buceo con un socio. Resulta que este inglés trabajó durante años en Mallorca, de monitor de buceo para los guiris. La verdad es que se sabe unas cuantas palabras en español pero no muchas.
A eso de las 8 apareció nuestro conductor. Resulta que se había parado en el CC  Blooms, a 100 metros de nuestro hotel...
Nos recogió y salimos en dirección al puerto de mar desde donde salía nuestro tour. El trayecto es bastante largo, casi 1 hora , lo bueno es que sólo estábamos nosotros dos así que íbamos muy espaciados. Nos hemos ido en dirección a Phuket y hemos atravesado la ciudad por barrios donde no se ve la presencia del guiri como en Patong ni de los bares. Después de un buen rato en el que el conductor no ha dicho ni mu, hemos llegado a nuestro puerto.
Allí nos han puesto una pegatina con el número de nuestro barco , el 3. Al final iríamos unas 25 en el Speed Boat. Una lancha grande con 3 motores de 225CV. La tripulación constaba de 1 capitán, 3 tripulantes (2 chicos y una chica) y un guía. El guía era el único que sabía inglés y era también el encargado de explicarte paso a paso en que iba a consistir el tour. Lo peor es que estábamos por un lado los que ibamos a proa , al aire libre y por el otro los de popa , bajo cubierta. Y le teníamos que escuchar repetir dos veces para cada uno de nosotros el mismo cuento. Además lo repetía palabra por palabra.
El Tour consistía en salida del puerto, viaje de 1 hora en lancha fueraborda hasta una laguna con aguas cristalinas desde la cual se puede ver una cueva de murciélagos con estalactitas y estalagmitas (aunque no hemos visto ningún murciélago) llamada Vikings Cave , que es donde llegaron los vikingos con sus drakares,  parada delante de un buda, parada para alimentar a los peces, con fruta no con pan que no lo digieren y se mueren, etc... En esta laguna decía que al estar la marea muy baja no podíamos sumergirnos (con snorkle, nada de bombonas), el hecho es que había al menos 5 barcos con la gente bañándose tan traquila.
Después dirección a Maya Bay , la playa famosa por la película con Leonardo DiCaprio  ("La Playa")... Menudo espectáculo, al menos 15 embarcaciones, a cada cual más grande para una playa hasta arriba de gente. La verdad, no estaría mal si no fuera porque está tan a tope. El agua está totalmente revuelta, no se puede ver nada y lo más llamativo son las paredes verticales que la rodean. Teóricamente tienen 500 metros de altura pero para mí que esta gente no domina los números porque no pasa de 100 y en algún caso de 50 metros. En esta playa nos hemos hecho un vídeo por la "selva profunda" que paseaba DiCaprio con unos baños, un puesto de bar y otra zona que sale en la película y que al estar con la marea baja parece más un charquito que otra cosa. Además el suelo está lleno de piedras y coral deshecho y hace mucho dañito ir sin zapatillas como te decían los fenómenos del tour.
Después de salir de Maya Bay, dirección a PhiPhi Island, al sitio supersecreto del guía para ver coral, uno de los mejores sitios, etc, etc... Vamos , era tan secreto que había 20 embarcaciones más en paralelo, menudas risas que nos hemos echado con eso. De hecho lo que pasa es que marcan las zonas asignadas a cada compañía y a cada barco dentro de esa compañía. Nos hemos puesto las aletas (de pago claro ,que aquí no tienen muy claro el concepto de todo incluido) y nos hemos tirado al océano con nuestras gafas. La zona está muy bien, hay mucho coral que no ha sido destrozado por el tsunami y bastante fauna marina. Además también hay zonas de 5 metros donde puedes aprovechar para acercarte más al fondo marino aunque nosotros que no estamos acostumbrados ni tenemos la técnica sufríamos bajando a esa profundidad.
Hemos sido los últimos en subirnos al barco porque a decir verdad, nos ha gustado esta parte del tour. A continuación nos han llevado a las islas PhiPhi al comedor comuncal, que comparten todas las empresas de tours y además la mayoría de bungalows de la isla (los que no son resort claro). Comida más internacional que asiática, con unos spaguettis a la boloñesa que estaban muy ricos.
Para esta parada teníamos 1 hora , entre comida y paseo por la isla para comprobar que la zona derribada por el tsunami la han rehabilitado en muy poco tiempo. Aunque también es cierto que hay muchísimos sacos de obra que no han retirado. No se ven muchas medidas de seguridad ,esto es tan plano que como venga otro tsunami lo destrozará todo y a construir de nuevo.
Nos hemos montado en el barco de nuevo y nos han llevado al punto final de nuestro viaje. En el trayecto nos hemos encontrado con un tiburón ballena dado la vuelta, muerto , flotando sobre el mar , desprendiendo un olor que no era precisamente el de las rosas... Le hemos sacado unas fotos (sobre todo el guía que parecía un niño con zapatos nuevos con su funda de cámara acuática). Nos han llevado en dirección a Phuket a una de las islas cercanas, donde nuestro guía decía pescar de crío y donde nos iba a enseñar los secretos de su familia. A decir verdad, ni idea de los secretos de su familia. Pero lo que si nos ha gustado ha sido el snorkel, una zona acordonada con nada de coral, destrozado por el tsunami y el paso de la gente donde los peces se metían entre tus piernas e incluso te mordían pensando que eras comida y otra zona tras la cuerda, de coral altísimo (con solo 20 centímetros entre el coral y el pecho) donde hemos podido nadar con tiburones... O en nuestro caso tiburón porque salimos por nuestra cuenta en vez de con el guía que se había ido por otro lado y acabamos encontrándolos a 70 metros de la playa. Ellos han visto dos tiburones uno de 2.5m y otro de 1.5m aunque nosotros sólo hemos visto el de 1.5m
De hecho, Bruno lo vio primero pero yo que iba rezagado me lo perdí y como no me quería ir sin nadar con un tiburón me fui un poco hacia atrás y ahi que me lo encontré , no iba muy rápido asi que me dio la oportunidad de seguirlo un buen rato. La experiencia estuvo muy bien, verle ahí delante , moviéndose tan tranquilo, de lado a lado... También nos gustaron bastante los peces flauta que tiene unos colores muy brillantes y son muy alargados y Bruno vio uno que saltaba del agua, pegaba unos saltos como Jesse Owens. Vimos peces payaso, doris, globo, de todo, había muchas especies pero nosotros tampoco es que seamos expertos para deciros los nombres.
Después de nadar nos sirvieron unas frutas y bebidas en la playa (que también explotaban a pachas todas las compañías y en la que , como no , te cobraban por hacer uso de las sombrillas). Tras pasar una lluvia monzónica que nos dejó bonitos , nos fuimos de vuelta a Phuket.
Una vez amarramos nos montamos cada uno en nuestro transporte, el nuestro era un fenómeno de dientes salidos que no paraba de mirar a las chicas mientras conducía y poner caras tontas, o es que directamente era tonto que es más probable. Fuimos los últimos a los que dejó (esta vez era una furgoneta , no un coche) y cuando llegó a la rampa que sube a nuestro hotel nos quería dejar allí con la excusa de que no podía subirla. Si claro, le dijimos, como si en primera no la pudiera subir, que gastara un poco el coche y que se dejara de tonterías. El tío nos puso cara de , me estáis matando, pero acabó subiéndola. Eso sí, le costó las de dioses cristo y si en vez de 3 fuéramos 5 no la habría subido.
Después de un día tan ocupado nos pusimos a ver unas series que nos habíamos bajado del torrent y nos quedamos dormidos en nada pensando ya en dejar Phuket y encontrarnos con Rafa y Meli mañana.