domingo, 27 de julio de 2008
DIA 35 : GILI TU (o 2 en inglés fonético)
Buah, que bien han sentado los colchones del hotel, es un timo, pero al menos se han gastado su dinerillo en traer unos colchones decentes. El desayuno no está mal, es completo, balinés , continental y americano, todo para todos. Eso sí , la bollería no es muy fina (buff, estoy hecho un experto yo en esas lides).
Como el check-out es a las 12 decidimos irnos a la playa y luego volver para aprovechar el día. Salimos en dirección a horizontal de nuevo con nuestras toallas y cremas (el factor 50 forever, baby!) y nos tiramos en Horizontal mientras Rafa y Meli se van a dar un paseo por la isla. Estamos alli tirados, son las 8 de la mañana y no hay nadie, eso si, el sol ya está pegando en todo lo alto. Los extranjeros la están durmiendo o preparando sus bártulos para irse de la isla (hay dos horarios de transporte, las 7 de la mañana y las 4 de la tarde). Nosotros tirados durmiendo al sol y de repente se acercan unos chavales de Lombok que están haciendo un trabajo para la escuela, es Domingo y se han venido todas las clases de 17 años a la isla a buscar turistas para practicar el inglés. Tienen que conseguir una foto, un email y una dirección completa. Como nosotros somos los únicos por las inmediaciones somos los agraciados con acentos imposibles y algunas contestaciones cuando menos curiosas.
En todo grupo hay un guay y en éste pretendía quedarse con mis gafas de sol, eso sí, le mandamos a tomar viento fresco (sus amigos y yo). También estaban muy interesados en la vida social de la gente ,que si teníamos novia, que si la buscábamos e incluso se lanzaban a llamar a las extranjeras para socializar. Las chicas, todas musulmanas, iban tapadas con el pañuelo tradicional pero dejaban de ser curiosas y se querían sacar fotos con los extranjeros. En concreto , una de ellas se agarraba de más!! Además curiosamente era la única que no llevaba pañuelo (se supone que no era mujer todavía pero a los 17 sonaba todo un poco raro) y después se puso el pañuelo asi que supongo que se estaba escaqueando.
Como iba a ser el segundo y último día en la isla alquilamos un equipo de snorkeling (buceo para los amigos) y estuvimos disfrutando de las orillas cristalinas de la playa. De no ser por las fuertes corrientes que te arrastraban y no te dejaban quedarte parado en un sitio la experiencia habría sido mucho mejor. Lo más inteligente era subir playa arriba hasta la punta de la isla , meterse con mucho cuidado pues el coral totalmente destrozado te puede machacar y punzar los pies y dejarse caer con la corriente hasta el final de la playa de Horizontal. En el camino puedes ver todo tipo de peces, en profundidades pequeñas y grandes, ya que al ser una isla los taludes son impresionantes. De hecho, si te desplazabas un poco hacia los puntos donde fondeaban los barcos pasabas de 4 o 5 metros a 30 o 40 así del tirón. Claro, ahi se empezaban a ver peces mucho más grandes y vimos un pez flauta de 2 metros!!! (si lo comparamos con los de Phuket que no pasaban de 1 metro es bastante diferencia). Estuvimos todo el día haciendo snorkel tanto Bruno como yo, Rafa y Meli pasaron porque el sol pegaba de lo lindo y preferían el retiro en nuestro nuevo hotel.
Hablando del hotel, en el día de ayer ya habíamos dejado reservado otro de los recomendados que además tenía una vacante. El Beach Hotel pertenece a un matrimonio australiano que se lo está montando de perlas en la isla. Tienen un hotel con piscinas de agua fresca (1 para todos los huéspedes, otra para la villa de 6 personas que tienen y una más pequeña en la zona donde se encuentra la nuestra). Se agradece el agua fresca para eliminar todo el rastro de salitre que no es poco. Además nuestras habitaciones tienne agua fresca, ya que se encuentran en una villa privada justo debajo de la que ocupan los dueños, que no son tontos. El Beach Hotel tiene además una barbacoa, un bar en la piscina y un restaurante frente al hotel donde sirven los desayunos. Puedes usar la piscina del hotel si tomas algo en el bar de la piscina o si estás en el hotel con lo cual había unas extranjeras que se pasaban el día allí tiradas (las vimos ayer y hoy volvían a estar).
Comimos en uno de los locales de divers que tienen el paquete completo (diving, comida y alojamiento). La comida era abundante y estaba muy rica. Además no metían leches con la bebida lo cual se agradecía. Acabamos de comer y nos fuimos de nuevo a Horizontal a sacarle más partido a la playa. Cuando ya estábamos algo aburridos cogimos los bártulos y nos fuimos bordeando la playa y la isla hasta llegar al Sharks point donde teóricamente puedes bucear con tiburones , pero como había que caminar mucho por el coral muerto para llegar al punto de inmersión pasamos del tema y nos fuimos bajando por la playa de nuevo buceando. Además , ya hemos buceado con tiburones :)
Todo este tiempo Rafa y Meli se lo pasaron en la piscina del hotel porque estaban cansados de la playa y del salitre.Nosotros hasta tarde no nos acercamos a meternos una buena ducha y después tirarnos a la piscina comunal (que suena mal, pero sólo quiero decir que es a la que tienen acceso todos los huéspedes). Un baño reparador y nos dirigimos a nuestra habitación donde nos dimos otro baño en nuestra piscina privada , por esto de probarlas todas y nos preparamos para ir a cenar.
Aquí tengo que hacer un inciso para hablar de una mujer. La verdad, supongo que era modelo y famosa porque era espectacular (1.80 casi de altura, delgada, morena y muy guapa) a la que acompañaba su novio también modelo supongo. La peculiaridad de esta chica es que se tapaba como si fuera famosa, se iba a la zona más escondida del bar , llevaba puesto un sombrero vaquero y un pareo tapándose... No se, me quedé con ganas de saber quien era, aunque si fuera australiana no tendría ni idea (a menos que hubiese sido Miranda Kerr pero en ese caso iría con Orlando Bloom).
Al lío, después de ducharnos y adecentarnos nos fuimos a tomar algo al Beach Restaurant (vamos, el restaurante en frente del hotel). La gente asediaba su barbacoa como si de un castillo normando se tratara y tenía una pinta espectacular. Si bien no era el sitio más barato la presentación y la higiene son extremas y puedes ver lo que te sirven, como lo preparan, donde lo guardan, etc... lo que te da un plus de confianza.
Bruno se tomó una hamburguesa australiana espectacular y yo un Goreng que si bien se comía no estaba tan bueno como en otros lugares (el Ketupak por ejemplo). Meli dio cuenta de su ensalada de frutas (como se cuida esta Meli) y Rafa de su plato.
Una vez cenados nos dirigimos a nuestra habitación ya que salíamos en el barco de Perama a las 7am y levantarse iba a ser un dolor.
sábado, 26 de julio de 2008
DIA 34 : Gili
Que no, que no os estoy insultando, que es el nombre que tienen las islas a las que hemos ido hoy. Como Bali se nos está quedando pequeña, a fin de cuentas no es más que una isla , nos hemos ido a Lombok para desde allí acercarnos a Gili Trawangan. Lo primero, hemos roto nuestra norma de las 7 am... Como tenemos que estar con dos horas de antelación hemos salido a las 6 dirección al aeropuerto. Nos ha venido a buscar el socio de Guayán, nuestro conductor del primer día , para llevarnos en el Toyota de la empresa. No podemos llevar nosotros el coche porque aquí no se pueden dejar en el aeropuerto (vamos, que no tienen convenio entre ellos para dejarse los coches/llaves).
Al llegar al aeropuerto entramos por la terminal doméstica, un poco pestiño. Algo curioso sobre nuestra compañía , Indonesia Airlines , es que el mismo empleado que te hace el check-in (por cierto, dos horas , ni loco, como mucho llegar 40minutos antes) es el que luego te recoge la carta de embarque y además trabaja en el avión de asistente de vuelo. Se nota que las compañías de aviones saben como recortar gastos y además yendo contracorriente (los negocios en Bali tienden a tener muchos más empleados que los estrictamente necesarios). Después de sobrevolar las distintas islas cercanas y ver los cientos de barcos pescando o transportando submarinistas aterrizamos en Mataram, el aeropuerto "internacional" de Lombok. Tiene narices, porque no hay ni terminal ni nada, directamente entras en el pasillo de recepción/salida y no hay ningún tipo de escalera o finger (más que nada porque el aeropuerto no tiene más que una planta). Bueno, al grano, el aterrizaje bastante bien, teniendo en cuenta que era un bimotor Fokker 50 ha sido toda una experiencia, bastante suave y el espacio más o menos como en cualquier Boeing (parece mentira que en un avión de juguete se tenga tanto sitio para las piernas como en uno normal).
En la "terminal" primera en la boca.Habíamos leido tanto sobre los palizas que te asediaban en el muelle donde coges el barco y como queriamos evitar inconvenientes a nuestros compis de viaje decidimos tomar un "paquete" que nos ofrecieron allí mismo tras rebajarlo 150000Rp. También informamos al agente que no le pagaríamos todo de una tacada sino en dos tramos, el primero ahora y el final una vez estuviéramos en nuestro barco. Craso error. Tras 40 minutos en el taxi através de una montaña saturada de monos llegamos al puerto. Lo primero , el taxi no puede avanzar ya que se expone a que le den guantazos los del puerto, con lo cual nos paran a 100 metros y nos hacen montar en un coche de caballos (o mejor dicho, de microcaballos porque casi eran como ponys). Para más inri el caballo hace un extraño cuando Bruno se monta y hala, a tomar por saco la camiseta y además a dejarse herida de guerra.
Llegamos a la "oficina" de tickets donde el taxista tiene que comprarnos el charter para nosotros (un barco privado vamos) y se le paga y el tipo no se como, desaparece. ¿Qué ha pasado? Pues que nos han metido el segundo gol, porque la gente de allí dice que solo les ha dado dinero para el ferry público por el que tenemos que esperar. Claro, alli estamos nosotros cabreados soltando improperios... Cuando llamamos a nuestro vendedor sólo da comunicando y decimos tate, nos la han liado. El problema es que vete tu a saber quien ha sido porque estos del puerto son bastante amenazadores, de hecho y tras decir al jefe que denunciaríamos el asunto a la policía turística me amenazó con ir a buscarme a la isla. Ya ves, por mi como si viene con toda la familia... como no crezcan unos cuantos palmos la llevan cruda. Por cierto, que el fenómeno me pedía que hablara con la local a lo que le dije que nones que total ya los tenían comprados (aqui si no es la policía turística ni caso) pero fue mencionar a la turística y cambiarle la cara, la actitud y demostrar el miedo.
Como tampoco queríamos estropear nuestro viaje y no había solución al entuerto salvo denunciar nos montamos en el ferry público destino a la isla. Durante el trayecto de casi 1 h (para 10 kilómetros a lo sumo) hablamos con locales que nos comentaron que era muy habitual lo que nos había pasado y que ellos apostaban por echarle la culpa a los del puerto que solían ser muy intimidadores. Durante el trayecto nos llamó alguien que resultó ser el que nos había vendido el billete que cuando se enteró de quien éramos (probablemente le saliera número oculto) nos colgó en menos.
Una vez en la isla nos dispusimos a buscar alojamiento ya que por internet sólo había dos sitios con disponibilidad inmediata y eran bastante caros. Después de patearnos el margen de la isla llegamos a la conclusión de que la cosa iba a estar difícil ya que todos los sitios con buenas reviews estaban completos. De todas formas dimos con habitaciones en dos sitios , uno un local de divers que tenían bungalows y otro un hotel que podíamos haber cogido online y que era muy caro. Al final tragamos con el caro a pesar de mi firme oposición. El de los divers tenía mejor clientela y no valía ni la cuarta parte que el hotel al que finalmente fuimos y que, salvo por incluir desayuno y tener una piscina suntuosa no era más llamativo que cualquier otro.Si bien es cierto que las camas resultaron ser muy cómodas no merecía la pena por el precio.
Al ser una isla apenas hay agua fresca en las duchas, te tienes que bañar con agua salada y lo que sí hay , como en este caso, es un grifo con agua desalada o de traida (en barco desde la otra isla claro). Ese mismo día aprovechamos para dar una vuelta por la isla y ver que estaba a tope de turistas. Se agradece que no tengan vehículos a motor ya que se evita la contaminación (bueno, los caballos también contaminan a su manera) y se hace todo más relajado. Los extranjeros vienen a Gili por dos motivos, hacer submarinismo (hay casi 10 negocios en una isla enana dedicados a sacar los distintos cursos a precios muy asequibles) y a estar relajados (escapando de Bali) o disfrutar de la fiesta (con drogas incluidas que te ofrecen por todos lados).
La playa Horizontal (la más grande de Trawagan) es genial, arena fina, sombra de los árboles cercana y agua cristalina con superficie de coral cerca (aunque esté hecho polvo). Nos quedamos en la playa tirados toda la tarde, cerca de un garito que ponía tumbonas de estilo árabe en la playa para tu disfrute si te tomas algo del bar. Un sitio muy chill out que estaba a tope y donde se podía escuchar la banda sonora de la Playa (vamos, muy paradisíaco).
Comimos en un restaurante árabe comida halal. Lombok y las Gili son de mayoría árabe , al contrario que Bali que es hinduista. Son árabes bastante relajados eso sí y no dan mucho la lata con la mezquita que hay en la isla, apenas se oyen las llamadas a la oración (que por otra parte no he visto ejecutar en ningún lado).
Tras un día atareado nos fuimos al hotel con ganas de descansar.
viernes, 25 de julio de 2008
Dia 33: Bali

Hoy nos levantamos a una hora prudencial, no como ayer que dormimos hasta las 9. Salimos rápido para Jimbaran, una zona donde leímos que las playas eran de buena calidad y , la verdad, no defraudaron.
Después de 30 minutos en el bólido llegamos y, por primera vez, no había ningún aparcacoches raudo a hacer negocio. Además la playa estaba casi vacía, nosotros, unos cuantos locales y unos principiantes en el negocio del surf.
Aparcamos frente a las escaleras de bajada y tranquilamente explayamos nuestras sombrillas , apenas había tumbonas y frente a nosotros se encontraban grupos de gente que estaban esperando a sus monitores de surf. En total unas 20 personas divididas en sus pequeños grupos de amigos, destacando un grupo de 15 rusos y luego 3 monitores. Se pusieron a hacer ejercicios con la tabla sobre la playa y tras un rato se lanzaron al mar, que estaba totalmente tranquilo y sin olas.
Supongo que vendrán precisamente por eso, porque apenas hay olas y pueden practicar sin quedar ridículos o sin que les pasen por encima los profesionales. Apenas conseguian levantarse y ya estaban cayéndose al mar. Eran bastante entretenidos de ver, como gritaban cuando conseguían cabalgar una ola aunque sólo fuera unos pocos metros. Para nosotros la playa también está genial, hay mucha arena blanca, como 25 metros hasta el agua subiendo la marea y hay mucha zona para bañistas.
Aprovechamos para tomar algunas olas y hacer body surfing, Rafa en concreto se hizo casi 50 metros con una ola.
Después de tomar el sol como descosidos durante 5 horas (eso si , pasando por la crema del FPS 50) nos dirigimos a comer. Como no podía ser menos tocaba visitar al McDonalds para cumplir una de nuestras tradiciones, tomarnos un BigMac que nos salió por 67000 IRP , sobre 4.5 € , ligeramente más caro que en Tailandia o China comparado con la comida local. Si bien es cierto que el abuso de personal de servicio que se ve en Bali no es comparable a nada que haya visto. El McDonalds tenía al menos 12 empleados y uno de ellos sólo limpiaba las huellas que dejaban los clientes al salir en la puerta de cristal. Además las hamburguesas aquí en Bali son más grandes (se nota que la clientela es australiana). También , en el cajero al lado del restaurante es donde más dinero hemos podido sacar, no había límite!! (lo normal es que no te dejen sacar más de 1500000 rupias y en billetes de 50000 usualmente).
Salimos del McDonalds en dirección a Nusa Dua , la autovía principal de Bali, donde realizamos varias paradas en las distintas tiendas de surfers (outlets en su mayoría) y realizamos unas cuantas compras. Sobre estas tiendas, lo mejor es que tienen empleados de "seguridad" cuyo trabajo es ayudarte a aparcar el coche y luego , a la hora de salir, aventurarse a la carretera a pecho descubierto armados con una luzecita e intentar parar el tráfico para que puedas incorporarte. Un trabajo simple pero arriesgado , sobre todo teniendo en cuenta lo cafres que son conduciendo (cafres, pero con su propio orden eso si).
Después de realizar unas compras cumplimos otro de nuestros hitos, pasarnos por un supermercado de los grandes , en este caso un Carrefour a ver que se cuece en la sección alimenticia. Salvo los pasillos dedicados a las especias, las pastas y arroces, no hay grandes diferencias con un Carrefour en España. Todos los demás puestos están presentes , si bien los de embutidos y quesos son mucho más reducidos ya que aquí son principalmente de importación y reservados los turistas.
También tienen un deli con comida autóctona que habríamos probado si tuviéramos microondas en nuestras habitación, pero como no era el caso nos conformamos con los noodles de Nassin que están riquísimos.
Salimos del Carrefour en dirección a nuestro hotel de nuevo. Lo bueno de Bali es que hay 3 arterias principales que comunican los grandes núcleos de población y que comunican las zonas turísticas, y si bien al principio pueden ser un poco liosos una vez te acostumbras no es difícil moverse por ellos. Una vez en Sanur en 2 minutos te plantas en el Beach Villas , antes Mangrove.
jueves, 24 de julio de 2008
Dia 32 : Bali , cena en Ketupat

El día de hoy lo hemos dedicado principalmente a diseñar nuestros próximos días en Bali. Hemos decidido pasar de visitar el volcán por las malas informaciones que tenemos de los guías de la zona.
En primer lugar ,si vas con tu coche y no quieres contratar a un guía (en realidad no se necesita para nada) puedes acabar con el cable de los frenos cortado y empotrado contra un árbol. Si vas en taxi y no contratas un guía es posible que te pase algo en la montaña. Si vas a la ciudad y te quedas a dormir para salir sin un guía es posible que te persiga todo el día por la ciudad diciendote que va a matarte (así es el gremio de los guías en esta zona).
Aunque es un punto importante de Bali, un volcán activo de 3300 metros de altura, decidimos saltárnoslo simplemente para no pagarles. No queremos contribuir a que esta gente siga con este estilo de vida, por lo cual, si eso implica perdernos ese POI , pues nos lo perdemos.
Para comepensar, decidimos irnos a las Gili Islands, unas islas cercanas que pertenecen al término de Lombok (otro de los puntos turísticos importantes de Indonesia y cuya mayor peculiaridad es que , a diferencia de la Bali hinduista, la mayoría es islámica) y que son muy famosas por los submarinistas y sus playas paradisíacas.
Nos acercamos al aeropuerto a comparar las distintas opciones que teníamos para llegar hasta alli siendo la del avión + taxi + barco la más apetecible en principio. El trayecto lo hacen 4 compañías y aunque el precio es aproximado 375000-495000IDR las diferencias estriban en el tipo de avión (Fokker 50 o Boeing 727) y en los horarios. Optamos finalmente por las Indonesian Transit Airlines que vuelan en un Fokker 50 (por eso de probar un bimotor). Tras coger los tickets nos fuimos a comer al Solaria (una cadena de resturantes indonesia) para posteriormente acercarnos a Kuta. Aparcamos en el CC Sogo (una zona cómoda para aparcar si te quieres desplazar por Kuta y no quieres bajar por la playa) y nos fuimos de paseo por Kuta Sq. (que no nos hizo ninguna gracia porque las tiendas que prometían gangas en realidad no lo eran) y subimos hasta Legian en busca del Ketupat, un restaurante que nos había recomendado Nely (gracias Nely).
Fuimos caminando por Legian para encontrarlo pues nos habíamos dejado el papel donde teníamos anotado el número y durante el paseo se nos ofrecieron masajes con happy ending (prostitución) , drogas (vete tu a saber si no sería un policía a la búsqueda de un novato al que sacar dinero) y comida , mucha comida (se aglutinan decenas de restaurantes en esta zona).
Tras pasarnos el Ketupat en primera instancia pensábamos ya dejar de buscarlo cuando de repente, volviendo por el lado adecuado de la calle vimos el cartel del restaurante. Está bastante escondido y sólo tiene una ligera lucecilla que ilumina a la meitre y a la mesa donde se encuentra la carta para consultar (si algo tienen en común la mayoría de restaurantes en Asia es la presencia de una carta frente al local y dependiendo del sitio, una o varias camareras invitándote a entrar). En este caso la camarera o meitre tampoco hace un gran esfuerzo por conseguir clientes.
Una vez decidimos entrar (era algo que estaba en nuestra agenda desde el primer día) nos encantó el ambiente.Mesas rodeando una piscina e iluminadas con velas. Un servicio raudo y eficaz que igual te proporciona spray antimosquitos que te acompaña al baño para que no te pierdas.
La comida que probamos estaba genial (aunque la carne de Cabra no nos convenció mucho a ninguno y tampoco el acompañamiento de arroz que parecía patata y que da nombre al restaurante, el ketupat). La presentación ,simplemente espectacular. Desde el arroz Nasi Goreng presentado en la cáscara de una piña hasta los distintos satays (pinchos morunos) de langostinos o carne presentados sobre unos pequeños recipientes de barro con brasas dentro hasta los cócteles de frutas o las ensaladas. Todo estaba realmente rico y el precio, alto comparado con otros sitios en la zona, siguie siendo irrisorio, sobre todo si piensas que el restaurante equiparable a éste podría ser un Soriano o Los Abetos.

Después de dar cuenta de 1 plato por persona salvo los hermanos tocomocho que nos tomamos 3 entre los dos nos fuimos de nuevo en dirección al Sogo a coger el coche para marcharnos al hotel.
Estábamos llenos, tan llenos que nos daba incluso pereza caminar pero después de 15 minutos ya la comida se había asentado y estábamos dispuestos a coger el coche para el hotel. Salimos del parking (3000IDR el mínimo y 5000IDR el máximo) y dirigiéndonos a la autovía llegamos en 25 minutos al hotel con ganas de coger la cama a base de bien.
miércoles, 23 de julio de 2008
Dia 31 : Bali
Con la resaca de enfrentarnos a la policía de nuevo en cualquier momento con nuestro justificante sustituto del permiso de circulación salimos a la carretera en dirección a Kuta. Decidimos acercarnos al Sogo, un centro comercial operado por británicos que tienen más en Hong Kong a ver tiendas y buscar unas compras.
En principio compramos algunas camisetas tipo surfeiro y salimos en dirección a Kuta Beach.
Salimos del Sogo y pasamos por delante de Kuta Square, el centro neurálgico de las compras en Bali (las de tiendas y réplicas claro) donde te partes viendo cosas como 5 tiendas de Dolce & Gabbana juntas. Pasamos totalmente de esta plaza y nos dirigimos a Kuta Beach, a pocos metros donde aparcamos para ver la playa. Estaba a tope, surfistas, balineses haciendo negocio, más surfistas, aparcacoches haciendo negocio, más surfistas, restaurantes de fast food americanos, más surfistas, etc... Salimos de aquí a toda velocidad y nos fuimos a las calles Poppies (1 y 2) que son calles estrechas y alargadas que comunican la playa con la calle de Legian-Seminyak (la misma calle atraviesa dos zonas o barrios y cambia de nombre). En estas calles además de multitud de restaurantes, puestos de artesanía, réplicas, tiendas de surferos, sastres y comercios de todo tipo hay mucha niña mona y mucho surfer hipermusculado. Por la noche esto se convierte en un Patong v2.0 con menos prostitución. Menudas risas nos echamos con un cartel que ponía "Special Offer Genuine Fakes" con respecto a relojes. Hala, ahi lo tienes, vendemos copias de las buenas eh?
Al acabar Poppies 1 pasamos por delante del monumento a las víctimas de los atentados de islamistas radicales del 2002 y nos dirigimos de nuevo a la calle de la playa por Poppies 2. Otra más llena de lo mismo: surfers, tiendas, chicas monas y mucho balinés intentando hacer negocio. Pasamos por delante del sastre del que teníamos referencia y decidimos dejar para más adelante una visita para tomar medidas. Aprovechamos para comer en el Illy, un restaurante destinado principalmente al público australiano (casi todos los clientes eran de esta nacionalidad) y donde servían una comida indonesia muy rica y además unas hamburguesas enormes. Volvimos a la playa de Kuta , cogimos el coche y nos dirigimos a Seminyak a ver la playa y de paso a tomar un poco el sol. Se agradecía que no había olas y por lo tanto ni un surfer dando la barrila (que cansan un poco ya que se quedan con toda la playa para ellos). Lo peor de la playa es que es arena volcánica, muy fina, de esas que se quedan pegadas al cuerpo y que luego no hay quien se quite.
Recibimos como siempre las visitas de nuestros vendedores que nos traían de todo: gafas de sol, sombreros, sarongs, cerbatanas!! (desde Borneo oiga) y hasta mujeres (un señor de 50 años pasó del ¿quiere unas camisetas? a ¿quiere una mujer?). A las 5 de la tarde ya no lucía el sol y además Rafa estaba harto de estar en la playa así que nos marchamos en dirección al hotel. En el trayecto nos dimos cuenta de que me había dejado las gafas en la playa, así que media vuelta y allí seguían ,solitas, sin nadie que las hubiera tocado (si hubiera sido la cámara otro gallo cantaría).
Salimos de la playa de nuevo y nos dirigimos al templo de Tanah Lot, otro de los tres más famosos de Bali. Llegamos al atardecer, con la luz perfecta para hacer bonitas fotos del entorno, del templo sobre la roca (al que se podía acceder por estar la marea baja) , a tiempo de ver como los monjes ungían a los turistas con las típicas pinturas y como unas japonesas aprovechaban cualquier roca para hacer posturas de modelos. También tuvimos la oportunidad de tocar una Pitón enorme que andaba por allí de paseo. La piel es rugosa, no es tan suave como esperaba y está fresquita. Desde una de las puntas de roca de las que configuran la costa del templo se puede ver con tranquilidad una cueva repleta de murciélagos que parecen dar la bienvenida a Batman. Después de una hora en el templo nos dirigimos a la salida, dispuestos a evitar el tráfico de los turistas y escopetados intentamos tomar el camino más rápido a Sanur. No se si al final lo conseguimos pero al menos el tráfico era asumible y operando el atlas que tenemos y la PSP llegamos en 1:30 al hotel. Además por el camino pasamos por las terrazas de arroz de Tabanan, que son enormes pero que no son muy "pintorescas" pues están llenas de plásticos para asustar a las aves.
Al llegar al hotel nos esperaba el descanso del guerrero, un baño reparador en la piscina iluminada escuchando la poderosa voz de Amy Winehouse.
lunes, 21 de julio de 2008
Dia 28 : Bali
Llega entonces nuestro conductor de la noche anterior que nos trae un 4x4, un Suzuki Katana equivalente a nuestro Santana. Firmamos un contrato de extensión prorrogable por el que pagamos 150000 rupias indonesias por día y 30 dolares de franquicia en caso de accidente. Esto son en total 20 euros lo cual esta bien. El.coche está hecho polvo y aguantamos con él sólo un dia ya que al pasar de 70 se vuelve muy inestable y ademas el coche y el viento no se llevan muy bien. Salimos del hotel a las 9 en busqueda de Dreamland, una playa de surfistas pero acabamos al sur, en la península, en Suluban donde hacen todo tipo de deportes acuaticos. Pagamos el pato pues un fulano uniformado nos cobra por aparcar en la playa. Lo de pagar es más o menos norma te van a cobrar entre 1000 y 10000 en muchos sitios, lo que ya no es tan normal es que te bloqueen la via principal y practicamente te empujen a su aparcamiento. Como de la experiencia se aprende en futuras ocasiones no nos pasará lo mismo.
Enfilamos hacia el norte y nos dirigimos a Uluwatu una zona de surfistas a la que eufemísticamente llaman playa pero que se trata de un camino entre rocas para fácilmente acceder al arrecife. Enclavado en las rocas a 50 metros de altura se encuentra un poblado donde se alojan, comen , compran y reparan sus tablas los surfers. Tambien hay varios puestos para que fotógrafos amateur o profesionales saquen fotos. Nos estamos un rato y nos vamos en busca de Dreamland, una playa escondida también paraíso de los surfistas. No hay indicaciones ni aparecen en los mapas pero gracias a unos surfistas llegamos facilmente. Flanquean la carretera de entrada un par de figuras enormes representando a demonios protectores. La carretera es de 4 carriles con una mediana enorme y varias rotondas. Dentro, un resort con su campo de golf; pero aún asi y menos mal, la playa sigue siendo publica. Nos cobran 10000 por aparcar (en moto serian 5000) y bajamos a la playa.
Las olas son contínuas y bastante grandes aunque el dia no es excelente para los surfistas. Nos pegamos un baño y lamentamos darnos cuenta de que el agua en el Océano Índico no está igual de caliente en todos lados. Comparado con Tailandia aqui está congelada.
Meli se ha dado un buen masaje de 1h30m que hemos rebajado de 100000 a 50000 Rupias aunque luego a mi me lo ofrecerían por 20000 por ser un dia de poco negocio. Despues de bañarnos unas cuantas veces nos vamos hacia el templo de Uluwatu ( Pura Luhur Uluwatu), uno de los más famosos de Bali a ver atardecer. Nos damos una vuelta por el templo (3000 la entrada y 1000 el parking) para el que nos visten con sarongs (los paños tradicionales para tapar nuestras piernas) y unos fajines que ni Sandokan. Si bien pasamos al mediodia y solo habia balineses rezando, comiendo y presentando sus respetos ahora se trata de un hervidero de turistas reunidos para contemplar la puesta de sol y un espectáculo tradicional que les montan todos los domingos (que de algo hay que comer). A Meli un mono muy listo casi le roba la cámara. Estaba ella sentada en un muro bajo con la cámara en su bolsa a su espalda cuando uno de los monos se acercó por detrás sigilosamente y comenzó a desplazar las cremalleras, como estabamos atentos le echamos y se rebotó un poco con nosotros. Ya lo anuncian en carteles, cuidado con los monos, pero no sabiamos en que medida.
Despues del templo fuimos en busca del Carrefour de Denpasar a comprar chucherias y cosas para llenar la nevera. Además asi cumplimos con nuestras tradiciones de visitar un supermercado grande donde ver lo que comen habitualmente estas buenas gentes. Como no habiamos comido tambien aprovechamos para comer/cenar en el KFC unos platos de comida rápida con su pequeño toque indonesio (via el picante que era bastante fuerte).
Salimos del Carrefour donde los guardias de seguridad examinan los bolsos y los bajos de los coches para dar falsos aires de seguridad en la isla (recordad los atentados del 2002 donde murieron más de 100 personas) ya que cualquiera puede introducir una bomba sin el mas minimo problema (lo que se llega a aprender en 24).
Una vez en el hotel nos reunimos en nuestra habitación para intentar planificar un poco mejor el dia siguiente y optimizar el tiempo.
El acontecimiento: llegamos a punto para ver las 8 ultimas vueltas de la F1 gracias a que la mujer del dueño se zapeo todos los canales hasta encontrarlo en un canal indonesio que retransmite en inglés (o en el idioma que le llegue la señal, no traducen los eventos).
La zona: Es fácil llegar a Dreamland desde Uluwatu, sólo hay que seguir en dirección Kuta por la península de Bukit.
domingo, 20 de julio de 2008
Dia 27 : Bangkok, Kuala Lumpur, Bali
Segundo noche en Bangkok y volvemos a usar el teléfono del hotel para despertarnos. Rafa y Meli están ya listos y a nosotros, como no, todavía nos quedan bastantes cosas para recoger. Un día de estos las mochilas van a explotar, están tan gruesas que ni un botillo...
Como siempre, desayuno copioso. Como salimos temprano, a las 10:00am teníamos el avión y como hay que estar 2 horas antes en la terminal para vuelos internacionales a las 8:30am estábamos en el aeropuerto. No se cúal es el motivo, pero es la vez que más barato nos ha salido el taxi, y ya es de mosqueo cuando siempre es el mismo recorrido. De todas formas, llegamos con tiempo, hacemos el check-in y nos vamos a pasar inmigración. Menudas colas y con que pachorra atendían. Estuvimos al menos 20 minutos esperando cuando otras filas avanzaban a mucha más velocidad, nos habia tocado el cantinflas del grupo de currantes.
Teníamos que cobrar el 7% de impuestos por la compra de la cámara y una vez en la oficina dijeron que no se podía cobrar porque tenía fecha de una semana. Para poder recibir el reembolso tienes que rellenar primero un formulario en la oficina de VAT Refund , una vez lo tienes rellenado y sellado y estás dentro de la terminal de salida es cuando te pueden pagar el reembolso. Pero claro, cuando fuimos a Phuket ya habíamos pasado por la oficina y de eso hacía una semana. Rafa , Meli y Bruno se fueron a la puerta de embarque ya que habíamos pedido Express Boarding (para poder entrar los primeros en el avión, para lo cual había que pagar un pequeño plus pero te garantizabas los mejores asientos) y yo me fui a cobrar. Como me dijeron, necesitaba un nuevo sello, y fui a buscarlo. El problema es que no podía salir de nuevo a sellar el formulario ya que estaba muy cerca del horario de salida y además con lo lentos que son en el servicio de inmigración me podría llevar una vida.
Me acerqué a un trabajador del aeropuerto trajeado, le comenté la situación y se ofreció a acercarse a la oficina. Para ello necesitaba mi pasaporte y el formulario viejo. Se lo dejé tras decirme que en 5 minutos lo tendría todo resuelto. Pero el tiempo pasaba y él no aparecía, me parecía oir mi nombre por megafonía del aeropuerto y aunque halagador que digan tu nombre (bueno, en realidad no , pero queda bien) prefería coger mi vuelo que obtener el reembolso del VAT. Cuando quedaban 10 minutos para que cerraran la puerta de embarque aparece el funcionario y viene sin el sello. Yo totalmente agobiado miró el maldito sello y me C*G* en todos los muertos de los funcionarios y me dirigo a mi puerta de embarque que casualmente está en el punto más opuesto al que me encuentro (malditas compañías lowcost cogiendo siempre los peores sitios). No soy Carl Lewis y tampoco estoy en forma, pero es que para más inri voy cargando con una mochila de 9 kilos que me rompen la espalda. En el trayecto me cargo a un niño pequeño, casi pierdo el corazón que se me salía del pecho y estoy más agobiado de lo que no he estado en todo el viaje.
Llegó al control de seguridad y los muy cafres me hacen abrir la mochila , con todas las bolsas que tengo dentro (que no son pocas, al menos 8) y me hacen sacar todo lo que va en su interior. Yo con mi billete de embarque en la mano intententando que me hagan caso y nada, con la lengua fuera, sudando , hecho polvo y por encima procurando saltarme la barrera idiomática. Buff, hacía mucho tiempo que no lo pasaba tan mal. Llego con la lengua fuera, con la tarjeta en la mano y gritándole a los de AirAsia que esperen por mi, que no me dejen en tierra (que ya tengo experiencia) y soy el último en entrar cuando ya tapaban las entradas con sillas.
Me relajo al cruzar el finger y los tres mosqueteros que me esperan en el avión me reciben con caras de alivio. Ya estaban planificando que iba a hacer para llegar a Bali y como comunicarse conmigo, con eso os digo todo.
Después en el avión hablamos de la situación, nos relajamos todos un poco y tras 1h30 llegamos a Kuala Lumpur.
El aeropuerto malayo recibió el año pasado el premio al mejor aeropuerto del mundo. Eso sí, no donde nosotros estamos. Porque AirAsia tiene una terminal propia en el aeropuerto, siendo su base de operaciones (la compañía es malaya aunque tenga una rama tailandesa). Esta terminal es cutre a más no poder. Está a tope de gente, apenas tiene servicios y ni un solo ascensor o cinta transportadora. De hecho la zona de embarque es más parecida a una carnicería donde te dan la vez (algo así como el sergas, sin ofender a los funcionarios de nuestro excelente sistema de salud) que a un aeropuerto.
Tras las tres horas de vuelo llegamos al aeropuerto de Denpasar , en Bali. Llegar a un aeropuerto de noche es una sensación totalmente disinta a verlo de día, de hecho te puedes llevar una impresión errónea, pero aquí la maquinaria es antigua y los operarios no son excesivamente hábiles. Además , te cobran una visa de 25$ por venir de turista que podemos pagar gracias a Rafa y Meli que venían preparados. Sacamos el máximo posible de dinero que nos dejan (de una sola tacada) e intentamos cruzar el control de aduanas y los trabajadores no tienen ni idea así que nos hacen perder el tiempo un buen rato. Salimos al exterior donde nos recibe un chófer que nos proporciona nuestro hotel, el Sanur Beach Villa. Un hotel que cogimos el día anterior gracias a las referencias que teníamos en el foro de Lonely Planet y en Trip Advisor. En 30 minutos llegamos al hotel desde el aeropuerto. Es un sitio bastante reservado, alejado del ruido de Khuta aunque tiene otros ruidos que comentaremos más adelante. El hotel lo componen 6 villas simples al estilo balinés (una habitación con cama de matrimonio, baño abierto al cielo, recibidor) y 3 villas dobles, de las cuales 4 están ocupadas por inquilintos residentes. Tras dejar nuestras cosas y hablar con el dueño del hotel que está lesionado nos decidimos a ir a cenar a un sitio de una playa cercana.
En la playa, un par de balineses se dedican a bajar las palmeras a pulso para colocarles algo parecido a aspas de molinos de viento que no dejan de hacer un ruido semejante al de un bombeo acompasado. Parece ser que lo hacen para alejar a los malos espíritus y atraer la suerte (Bali es de mayoría hinduista animista) y por todos lados se pueden ver ofrendas (a cada comida se deja una proporción de lo comido en un altar). En la playa se ve a gente con lámparas pescando en la orilla, no se si recogen pequeños peces o algún tipo de coquilla.
Pedimos la cena en un chiringuito playero con vistas a la playa noctura. Los 4 comemos por menos de 10€ , algo más que en Tailandia aunque nos da la impresión de que los precios están algo inflados.
Por cierto, el hotel tiene internet, pero no de alta velocidad (mira que nos ha costado conseguir el maldito internet gratis en esta isla) así que las fotos están racionadas (le cobran por mega transferido y super lento). Por supuesto , ni un sólo vídeo.
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